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BABASONICOS
05/12/2006 - Luna Park

Por: Julieta Berardo - julieta@recis.com.ar

Se los quiera encasillar o no en el rock sónico, lo real es que Babasónicos despidió el 2006 en un Luna Park repleto. Ninguna etiqueta está buena, pero a veces son necesarias para ver en qué se siguen y en qué se transgreden. Y en este caso la transgresión ocupa una de las principales características de la banda. Las letras - plagadas de alusiones al sexo, a la seducción, al amor, a las relaciones humanas y a las drogas – adquieren el vuelo a través del amplio y excéntrico vocabulario que las distinguen.

Delante de un público bastante heterogéneo, compuesto de viejos fieles seguidores (la banda tiene ya 15 años) y otros nuevos adjuntados en los últimos cinco años (luego del éxito de “Jessico”), la banda emanaba estímulos tanto auditivos como visuales. La original escenografía estaba compuesta de una estructura cuadrada de cuyo perímetro colgaban tiras blancas hacia el piso. El primer tema, “Falsario”, fue interpretado atrás de esto y sólo se vislumbraban sus sombras. En el segundo ya se empezaban a asomar manos y caras hasta que fue subido completamente, creando un cielo de tiras que cambiaban de colores según las luces que las atravesaran. También había una pasarela adelante del escenario, a lo largo, que permitió varias idas y venidas de una punta a la otra al trote.

Como era de esperarse Dárgelos mostró todo su glamour a través de sus vestimentas (brillos, flecos, colores brillantes), de sus movimientos y contactos con el público, sin mucho discurso verbal; lo gestual a veces dice mucho más. Los tubos de luces a lo largo y a lo alto también llamaban la atención en estos tiempos de austeridad escénica. Yendo a lo musical, la banda suena muy ajustada y se notó la mejoría en la entonación del cantante.

Fue una hora y media de hits sin parar; no cualquier banda llena ese tiempo con temas que conoce cualquiera de la media argentina sin ser un fanático. Tocaron lo que el público fue a buscar: “Solita”, “Capricho”, “Pobre duende”, “El colmo”, “Rubí”, “Deléctrico”, “Putita”, “Y qué?”, “Sin mi diablo”, “Risa”, “Pendejo”, “Irresponsable”, “Carismático-Yegua-Un flash”, “Así se habla”, “Fan de Scorpions”, “Suturno”, “La puntita”, “Pistero”, “Muñeco”, “Fizz” (con el que cerraron), y más, y más… y de forma correcta (un “20 grandes éxitos” les quedaría muy chico). También hubo un par de rarezas como “Calmados, matamos al ganado”, “Gratis” y “Desfachatados”. No creo que alguien haya salido quejándose. Fue un cierre correcto para una banda en pleno ascenso en todos los sentidos; que no decaiga!