Con LINKIN PARK, SLAYER, HATEBREED y varios más, el MAXIMUS 2017 ya definió horarios para el festival del 6 de mayo. - SILVERSTEIN volverá a Buenos Aires el 31 de Mayo en Uniclub, junto a THE WORLD ALIVE y FOR THE FALLEN DREAM - TIGER ARMY estará tocando por primera vez en el país el próximo 30 de abril en M.O.D de San Telmo. - FACE TO FACE e IGNITE encabezarán el WE ARE ONE TOUR 2017 que llegará a Uniclub el 10 de Octubre. - RISE AGAINST vuelve por tercera vez al pais y se presenta el domingo 7 de Mayo en el Teatro Flores. contacto
JUANA MOLINA
08/09/2015 - Ciudad Cultural Konex

Por: Rodrigo Capeans - capeans.rodrigo@gmail.com

Desde su primera incursión con el álbum Rara en 1996 a estos días, no son pocas las cosas que sucedieron en la carrera musical de Juana Molina: el elogio por parte de grandes artistas como David Byrne, el reconocimiento de muchas de las más destacadas publicaciones musicales del mundo y la conformación de un fiel grupo de seguidores son tan solo algunos de los hitos de una historia que parece todavía tener mucho que ofrecernos. Convertida en sinónimo de experimentación y vanguardia (algunos dirían excentricismo), la cantautora ofrece en cada una de sus presentaciones en vivo nuevas razones para sumarse a su extravagante propuesta, aquella que desde Segundo (2000) no para de asombrar con su particular encanto hipnótico que hace de Juana una de las voces más interesantes de los últimos años.

Sino sería cuestión de preguntarle al público que llenó el patio del Ciudad Cultural Konex el pasado martes 8, a las 20:30. Con la excusa de cerrar el primer día de la más reciente edición de la Bienal de Arte Joven, la artista volvió al Konex para un recital gratuito en el que continuó con la presentación de temas de Wed 21, editado en 2013, a la vez que repasó otros puntos altos de sus últimas placas en un corto pero muy satisfactorio show que dejó con ganas de más.

La cita comenzó puntualmente tras el paso por el escenario de diferentes grupos de la escena indie local a lo largo del día. Es así como el público tuvo la chance de escuchar, muchos seguramente por primera vez, a artistas como Despertar Antoles, los cuales cautivaron con su ecléctica propuesta que combina la canción popular y el rock más tradicionales con influencias que van del funk a la psicodelia o el soul. Una antesala apropiada para cuando minutos después de las ocho y treinta Juana subió al escenario acompañada por Odín Schwartz y Diego López de Arcaute en sintetizadores y batería respectivamente, músicos que tocan junto con a la artista desde hace ya un tiempo y conocen cómo seguirle el ritmo. Ella, en guitarra y sintetizadores, es pura presencia, y todas las miradas atentas en el despojado escenario (prácticamente sin escenografía, a excepción de una pantalla en la parte de atrás) se centran en sus movimientos.

El puntapié inicial de la noche lo dio “Wed 21”, tema que da nombre a su último trabajo, en el cual un robótico beat sirve de base para el suave canto, esta vez en inglés, de la artista. “Eras”, corte difusión del álbum y primer track del mismo, en el que un complejo collage de sonidos es guiado por un bajo y una batería prominentes que dan un tinte casi funk a la canción, fue por otra parte el segundo tema, sentando las bases de por dónde iba la idea del show.

Sin lugar a dudas uno de los puntos altos de la noche llegaría con “Un Día”, canción que da nombre al quinto álbum de la cantautora. A diferencia de los anteriores, en este tema Juana se descuelga su guitarra, cantando sobre un colchón de voces y percusiones que suena caótico y gentil a la vez. “Voy a viajar, voy a bailar / bailar, bailar, ¡quiero bailar!” dice, y es difícil no creerle cuando ante el aplauso generalizado del público se anima a hacerlo.

Inmediatamente le sigue en oposición el calmo “Vive Solo”, mucho más reposado y de etérea belleza, con la voz de la artista flotando suavemente entre los ritmos que crecen en intensidad una vez que se acerca el fin de la canción.

Entre tema y tema Juana suelta su personalidad y bromea con el receptivo público, respondiendo a los comentarios de la gente o incluso hablando de su resfrío. De esta manera ayuda a romper barreras, generando un clima cálido y amable. Un ejemplo de esto se da en “Ferocísimo”, canción que arranca y corta varias veces antes de dar con la fórmula indicada. “Estamos en tonos distintos” se excusa y aprovecha la ocasión para presentar a los que denomina entre bromas como los “culpables”, es decir, los músicos que la acompañan.

Hacia las diez de la noche, haciendo del total un poco más de una hora de show, llega el momento de la despedida con “Sin Guía No”, redondeando un parejo recital que permitió apreciar un poco más aquel maravilloso universo musical que Juana Molina fue construyendo disco tras disco. Hay pedidos de bises, pero el rápido desarme del escenario anuncia el fin de la velada, dejando con ganas de un poco más. Será cuestión de esperar a la próxima.

Nota: Foto tomada del Facebook de la artista