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Love Of Lesbian: El sábado 26 en The Roxy Live

''Nos gusta plasmar la intensidad tanto del humor como de la tristeza, reflejar más lo que es la tragicomedia de la vida''

Por: Norman Flores - norman@recis.com.ar

El grupo español toca por segunda vez en el país, pero por primera vez dará un show completo de más de dos horas en Argentina. Antes del recital del sábado, Recis! se juntó con Santi Balmes (guitarra y voz), Jordi Roig (guitarra) y Uri Bonet (batería) para hablar de la historia de la banda, el gran éxito que tuvieron con 1999 (o como generar incendios de nieve con una lupa enfocando a la luna) con el cual ganaron los discos de oro y de platino, y lo que significa su gira por Latinoamérica.

Recis!: Empecemos por hacer un recorrido de todos estos 18 años que llevan como banda. Luego de haber grabado tres discos en inglés, decidieron empezar a hacerlo en castellano. Siempre dicen que fue un error haber arrancado en ese idioma, ¿realmente lo toman tan así?

Jordi: Fue un aprendizaje, no sé si error le diríamos ahora. Esa época, hasta el 2005, era una época que en España quizás nuestra generación, o la gente que podíamos entender que nos podía ver, escuchaba música en inglés. No escuchábamos nada hecho en castellano, las referencias que teníamos no nos gustaban. Ni a los grupos ni al público. Hasta que llega un momento en el que te das cuenta que estoy hablando contigo en castellano, subo al escenario y canto en inglés, yo no entiendo lo que digo, tú no entiendes lo que yo digo, y cuando se acaba el concierto vuelvo a bajar y volvemos a entendernos en castellano. Eso es un error, porque estoy haciendo música, expresando algo, y estoy poniendo un muro entre tú y yo que lo único que hace es que no te llegue lo que estoy diciendo.

Uri: Era un poco absurdo, presentábamos un tema en castellano y de golpe lo empezábamos a cantar en inglés. El castellano le dio sentido a muchas cosas, lo hemos hablado alguna vez con Santi. Por ejemplo, la palabra “sunday” la tengo que traducir para entender algo, para saber qué me aporta; en cambio, cuando dices “domingo” te lleva a todo un recuerdo de lo que han sido para ti los domingos.

Santi: “Sunday” es un fonema para mí.

Uri: No significa nada. Aun así, las letras en inglés de Santi las traduces y no son en ningún caso un absurdo.

Santi: Estaba desperdiciando energía en realidad.

Recis!: Santi, ¿cómo viste que fue la reacción de los integrantes de la banda cuando llevaste las letras en castellano?

Santi: Creo que fue un poco duro al principio. Estás tocando en inglés y el propio músico de la banda no acaba de enterarse muy bien de lo que van las letras; está escuchando unas sonoridades que le placen, que corresponden a las bandas con las que has crecido. Todo adquiere un significado que quizás no es el que imaginaban ellos, incluso para mí. Me pasaba de ver que tenía un aspecto más concreto, más narrativo. En la música independiente hecha en castellano se exige un poquito más, se exige una originalidad, una narrativa personal, una manera de jugar con las palabras. De repente, te das cuenta de que tanto el público como la banda empezaron a entender de qué vas. Y empiezan a emocionarse igual.

Recis!: ¿Y ustedes como banda cómo se sintieron cuando él llevó esas letras?

Jordi: Fue un poco de estupefacción. Durante cinco años nos acostumbrados a escuchar y a cantar en inglés. De golpe, el grupo fue otro. El rock se inventó para ser cantado en inglés, el castellano tiene muchas más sílabas, hay que apretar las palabras para que quepan. Al principio costó. Más que costar, sorprendió. De golpe, todo tenía magia. Una magia que no había tenido nunca. Sabíamos que si nos gustaba a nosotros, era una cosa que podía gustar.

Recis!: Hay varias bandas que empezaron en inglés y después pasaron al castellano, por ejemplo Standstill. ¿Se puede decir que hay una especie de hermandad ya que comparten varios puntos en sus carreras como músicos?

Santi: Sí, somos colegas. Ahora han desaparecido, supongo que en algún momento volverán. Creo que teniendo en cuenta el discurso de Enric Montefusco (cantante de Standstill) era como una búsqueda muy obsesiva de lo que era un lenguaje muy propio. Nosotros hemos estado ahí, quizás nuestra música ha sido más accesible que la de ellos. Pero sí hemos tenido ese emparentamiento de la búsqueda de un lenguaje propio. En la zona de Barcelona está muy acentuado eso, de buscar una personalidad muy fuerte. Somos muy individualistas en ese sentido y tenemos una competencia sana. Ves la movida madrileña y todos tienen su personalidad pero hay un sonido en común, en Barcelona no existe eso.

Uri: Es cierto. No existe el sonido de Barcelona.

Santi: Pero en cambio existen bandas de Barcelona que todo el mundo viene a ver, pero cada uno monta su propio “país”, y con nuestra manera muy peculiar de decir las cosas.

Jordi: De hecho hay más casos en Barcelona como para mencionar, está Sidonie…

Recis!: The New Raemon…

Jordi: Sí, somos una serie de bandas que todas compartíamos una Barcelona que estaba en un momento de creatividad y ebullición. Hemos tenido unos caminos parecidos. De hecho, casi que coincidimos en los mismos años en que todos cambiamos y sacamos un álbum en castellano. Fue algo generacional. Todo el mundo se dio cuenta y se preguntó: “¿Qué estamos haciendo?”

Recís!: Se veía que al principio había un desinterés por la música española, pero al final, por ejemplo, terminaron formando parte de un disco homenaje a Antonio Vega.

Jordi: Aparte de escuchar música en inglés, teníamos un rechazo a todo lo que se había hecho, incluso a Antonio Vega. Tuvieron que pasar unos diez años para darnos cuenta que eso que se había hecho diez años antes no estaba tan mal, y que estaba muy bien. Somos un grupo que mientras él estuvo activo, apenas le prestábamos atención. No sé si por prejuicio o por haber pertenecido algo que tu no sentías tuyo… era como: “Esto no mola, esto no mola, vamos a cantar en inglés” . Había un error de pensar que por cantar en inglés podías cantar en el resto de Europa, cuando ellos, los ingleses, tenían infinidad de grupos que lo hacían muchísimo mejor que nosotros, e infinidad de grupos que cantaban con un acento mejor que el nuestro.

Recis!: Maniobras de escapismo (2005) y Cuentos chinos para niños del Japón (2007) significaron un gran cambio para la banda, ¿cómo convivían con las buenas repercusiones que empezaron a tener?

Jordi: Hasta entonces sólo habíamos hecho conciertos para oyentes, para decirlo de una manera. Con Maniobras de escapismo, no sabría decirte una fecha exacta, pero en un momento nos dimos cuenta que la gente cantaba las canciones: “¡Wow, claro, las cantan porque las entienden!” . Cuando ves que todo tiene sentido, cuando ves que hablas el mismo idioma, cuando ves que empiezas a empatizar con tus canciones, cuando ves eso, le das sentido a algo que estaba a punto de morir. Todos podemos tener una pasión, nos puede gustar pero llega un momento en el que es difícil. Era difícil, era complicado y muy duro. Yo siempre digo que Love of Lesbian tuvo muchas oportunidades para morir y no aprovechamos ninguna. Algunos viajes eran sorprendentes de los mal que nos fue. Dijimos, vamos a probar. No teníamos la expectativa de lo que pasó después. Fue una huida hacia adelante: íbamos a sacar el álbum, íbamos a hacer diez conciertos, y no haríamos ni uno más. Pero no pasó eso.

Recis!: Esa especie de éxito que tuvieron con ambos discos, ¿sirvió para que todo lo que sucedió con 1999 (o cómo generar incendios de nieve con una lupa enfocada a la luna) no les haya golpeado de forma tan violenta?

Uri: Aun así fue violento. Somos una banda muy diésel, nos gusta el camino que hemos tomado. Todo ha sido muy pausado y siempre hemos tenido mucho tiempo para asimilarlo. Igualmente, 1999 supuso una ruptura con todo lo que hemos tenido anteriormente.

Jordi: Fue creciendo poco a poco, resulta que empezamos una gira que se vendían las entradas bien y terminamos la gira que era todo agotado. Cuando nos dimos cuenta, cada vez tocábamos en más festivales, esto duró casi dos años. Cuando llegamos ya habíamos hecho un aprendizaje para que no nos cogiera de sorpresa.

Santi: Pero también fue progresivo porque fue en dos veranos. En unos festivales no éramos cabezas de cartel, y en el siguiente verano nos contrataban en esos mismos festivales para ocupar el lugar de los grupos guiris, que luego se fue repitiendo con el siguiente disco. Pero, claro, el salto es como pasar de 1 a 2; de repente, de 2 a 4 y el siguiente ya es de 4 a 8. Es como que esto se estaba acelerando cada vez más. Eso implica que se te mueve el suelo bajo tus pies. Tienes que saber dónde estás y muchas veces pues se te puede ir la cabeza.

Recis!: Estamos en una época que se compran muchos menos discos que antes y que un músico no puede vivir de la venta de ellos, ¿qué significó haber obtenido los discos de oro y de platino?

Jordi: Es curioso. Esto de los discos de platino y oro era un lenguaje que nosotros no estábamos acostumbrados. Todo estaba reservado para otro tipo de estrellas, más de “40 principales”. Tengo que decir que es algo muy anecdótico, tiene su gracia, siempre pensamos que era ajeno.

Uri: No sé si nos sorprendió pero siempre te choca: “Tenemos un disco de oro” , en un momento en el cual tú vives de los conciertos, no vives de la venta del disco. Vives de un consumo muy diferente de lo que es el mundo cultural y musical. Te sorprende tener esos discos: “Mira, mami, tengo un disco de oro” , es sorprendente.

Recis!: ¿Cómo encararon la grabación de La noche eterna, los días no vividos (2012)? ¿Sintieron otra responsabilidad?

Jordi: En parte sí, porque sabés que la gente esperara, quizás, que repitas cosas que han gustado. Quizás el acierto fue no intentar repetir lo que se había hecho. Tienes que tomar otro camino. Fue un disco para expresar eso de la celebración eterna. No te das cuenta, noche tras noche, han pasado un año, han pasado dos años y hay cosas que has dejado de ver. Tu familia, los niños. Eso hace referencia a Los días no vividos: “Cuando salimos de gira y me fui de casa, ese niño no andaba, y ahora anda” , son pequeños detalles que te has perdido. Cuando grabamos el disco fue un poco el resultado de esa celebración eterna. Fueron muchas noches de “no me acuerdo de nada” .

Santi: Es un cambio que solamente las personas las cuales lo han experimentado se lo puedes explicar. Tú lo intentas explicar a un amigo que sigue trabajando en lo suyo y es muy difícil. Algunos lo tienen excesivamente mitificado, piensan que estamos cada día de fiesta. Otros no entienden nuestra movida y piensan: “Están en todos los lados, cómo pueden aguantar”. Pienso que nos ha ayudado mucho la unidad del grupo, la amistad y el humor.

Uri: Te unes mucho más. Te cierras pero te unes. La noche eterna… fue eso, La noche eterna… es la explicación de lo que nos pasó en 1999. Hemos vivido largas noches en familia, como grupo, de estar constantemente juntos muchos días fuera de casa compartiendo una vida en común que quizás otra gente no entiende, pero que nosotros entendemos, como a veces que la gente te pregunta: “¿Cómo te va?” , y no le puedo decir que me va mal. Aunque tengamos una época chunga, no le puedo decir: “No, es que estoy...” , no, tío, como voy a decir que mal. Al mismo tiempo es todo el precio que pagas por esa vida, por esas noches fantásticas que es siempre lo que has querido. Si te haces músico y formas parte de una banda es para pasar todo eso. Pero eso tiene un precio. Tiene un precio, casi todos somos padres de familia. El precio que pagas es el no vivir todo eso con tu familia. El vivir separados de ellos, el no ver cómo tu hijo dice la primera palabra o empieza a andar. O a veces te llaman tus colegas y te dicen: “Hostia, vamos a hacer una barbacoa este finde” y no puedo, estoy tocando en no sé dónde y no puedo. Son aquellas cositas que te pierdes que son tontas, eh, pero que también te gustarían seguir viviendo. Porque tú te vas de este entorno pero ese entorno sigue viviendo, no se para.

Santi: Hay que tener cuidado porque esos amigos piensan que a ti se te ha subido la historia a la cabeza, cuando no es así.

Uri: En absoluto.

Santi: A veces lo piensas: “Coño, hace dos años que no quedo con tal colega” , porque realmente ni él no se atreve a llamarte porque piensa que siempre estarás ocupado, o porque “ya no debe ser amigo mío” . En realidad, empiezas a posponer cosas pero porque realmente tú no has tenido tiempo, o porque cuando llegas lo que tienes que estar es con tu familia porque faltaría más que te fueras otra vez de fiesta, sería imposible. Hay situaciones un poco raras, los colegas te quedan mirando como “¿Y? ¿Sigues siendo tú?” . Así vamos tirando, pero yo creo que ahora todo está más equilibrado tanto por parte nuestra como por parte de los demás.

Uri: Un poco lo que decías antes, aquella locura que pasó con 1999 nos llevó a hacer un disco súper rápido. Paramos, creo que fue seis meses en total, como mucho.

Santi: Tres meses.

Recis!: Encima doble. ¿Cómo fue la decisión de hacerlo así?

Uri: Encima doble.

Jordi: Fue un querer arriesgar más. Cuando menos discos se venden, cuando más difícil todavía es… “Bueno, vamos a hacerlo” . Además, siempre cuesta escoger los temas que van a entrar en un disco. Hicimos una pregrabación donde había 35 ideas. Fuimos descartando y descartando hasta que llegamos a 18, y ahí ya costaba mucho quitarlas. Entonces pensamos en que quizás era momento de grabar. Son decisiones que las haces ahora o nunca las repetirás.

Recis!: Con el disco nuevo que están grabando, y que saldrá el año que viene, se están tomando más tiempo, otra dedicación.

Uri: Ahora fue decir: “Chicos, hay que parar, hay que dejar desintoxicar la mente y recuperar un poco lo que hemos perdido” . Llevamos trabajando en este disco nuevo medio año, y todavía le vamos a dedicar medio año más. Es un lujazo poder hacer un disco en un año.

Santi: Eso no quiere decir que luego sea el mejor disco. Nos ha servido como para coger aire, para volver a hacer carrerilla. Teníamos que parar. También, de qué coño vas a hablar si estás todo el rato metido en un mini círculo casi endogámico, te diría. La gente lo que quiere es escuchar cosas que le pasen en su vida real. Esa es la base de la conexión, que se sientan identificados. Si nosotros tenemos que hablar todo el rato de lo que pasa a nuestro alrededor cuando estás viviendo de bolos, sería un absurdo. Tienes que recuperar el pulso de la vida.

Recis!: ¿Qué es el proyecto ‘Efímera’? ¿Cómo se les ocurrió llevarlo adelante?

Jordi: Efímera es un proyecto que se nos ocurrió con la gente de Red Bull. Habíamos colaborado con ellos en tres conciertos que hicimos en pueblos pequeños, y a ellos les encantan las ideas muy surrealistas. Entonces fue a ver quién la dice peor. Se nos ocurrió el hecho de tomar una canción y entenderla como una canción que solo se pueda escuchar en un punto concreto. Ahí empezamos a darle la forma: “Bueno, pero no pondríamos sólo auriculares, podríamos grabar un video; bueno, cómo lo grabaríamos, y cómo lo veríamos; para ver el video podríamos hacer unas gafas…”, así se empezó a crear la forma, el hecho de hacer un video 360º y crear una capsula donde estuviera todo el mecanismo. Es un proyecto que está en Barcelona y que estará en Madrid, en principio la idea del proyecto es que cuando termine se destruye la capsula y se destruye la canción. No va a estar en ninguna red social, ni en ningún lugar. Salvando las distancias, es como cuando ves un cuadro, solo hay un original, solo podes ir a un sitio en particular a verlo… un poco sería eso.

Recis!: Es un desafío innovador, distinto, como fue lo de armar un recital con el público como músicos (Tenemos un grupazo, donde el público llevó sus instrumentos para tocar a la par de la banda) ¿Por qué sienten la necesidad de hacer estos proyectos?

Santi: Siempre dedicamos un tanto por ciento de nuestra energía a crear formatos nuevos de conciertos, como los mil guitarristas que vinieron. Son pequeñas guerrillas que hacemos para remover un poco la paella, para que no se pegue el arroz. Es una manera de que la gente siempre piense que con nosotros puede pasar cualquier cosa. La intención es mantener al público despierto, que no se duerma. Si ellos están despiertos, nos pedirán y nosotros tendremos que estar despiertos también.

Uri: Son todas cosas inesperadas, te surge un día una idea… lo de los guitarristas teníamos ganas de hacerlo en el parque al aire libre, con las familias y los niños, pero no pudimos. Pasó como pasó pero fue grandioso.

Recis!: Por lo que se ve en sus recitales, la gente lo vive de manera muy intensa, y hasta cantan a viva voz frases que en otro lugar no dirían tan abiertamente (como creo que voy a empezar a romperme y ya no me me importa que mire la gente) ¿qué sienten cuando ven que el público se abre y reacciona así?

Jordi: Es curioso. LoL es una banda que la gente canta todo. La gente va a un concierto, y de la misma manera que en los discos hay muchos estados distintos, de alegría, de tristeza, de saltar, de bailar, de llorar, quizás la primera vez sorprende, pero cuando lo repiten, la gente va dispuesta a no esconder ni sus emociones ni sus sentimientos. Choca a veces ver a gente llorar, por temas que hace un año estabas componiendo. Incluso con temas que ya tienen varios años. Al fin y al cabo, la propia gente es quien convierte las canciones en atemporal.

Recis!: Vos, Santi, ¿qué sentís cuando ves que todo el público está coreando las canciones que escribiste?

Santi: Yo no sé explicarlo, tiene un punto mágico… es como un mago sin saber. Es como un mago que no sabe el truco que emplea. Si me preguntas qué truco es, no sé, no te lo sé decir. Luego se ve ese milagro y dices: “Quizás es que mi inconsciente es más inteligente que mi yo normal, porque mi yo normal es lerdo, muy mediocre, pero mi inconsciente…”. No sé, tiene un punto raro de brillantez que no tengo en la vida normal, te lo aseguro, mientras dejo que escriba el otro y yo simplemente lo represento aquí (risas).

Uri: En eso es envidiable. Ojala fuera Santi durante un concierto y poder vivir desde su interior lo que él vive cuando la gente grita sus temas.

Santi: Yo creo que hay un momento en que lo viven más los demás que yo.

Uri: Eso seguro. Pero lo viven así porque la han hecho suya.

Santi: Claro, pero tú lo has vivido como tres veces: el momento de hacerla, el momento de grabarla y el momento de cantarla por primera vez. Pero eso se ha congelado y se lo das a una persona que al igual resulta que lo ve más real… como cuando hay gente que está en un proceso de radioterapia de un cáncer y que entra escuchando tus temas… eso supera cualquier capacidad de entendimiento que puedas llegar a tener. Tú no estabas haciendo esa canción pensando que iba a estar en tantas situaciones diversas en la vida de los demás.

Uri: Eso es lo más duro que hay. Nos ha pasado varias veces, de gente que está en horas límites y te dice: “Viví las últimas horas escuchándolos…”

Santi: O que se han enamorado con tal tema y se han casado y al hijo le han puesto… no sé, Lesbian.

Recis!: O Fernando.

Uri: O Marlene (risas).

Recis!: A la hora de componer y de armar los discos, ¿piensan en los diferentes climas y emociones que están generando para nivelar con más o menos humor, más o menos angustia, más o menos ironías o se da todo de una forma natural y poco pensado?

Jordi: Es difícil. Pero no es una fórmula mágica que repites cada vez. Cada disco ha sido el estado de ese momento de la banda. Si hay una característica que se ha repetido a lo largo de estos años es la combinación de cosas opuestas, que hacen que tengas un equilibrio. No se refleja solo en los discos, se refleja en el espíritu de la banda.

Santi: Nosotros somos conscientes de que si todo un disco fuera exclusivamente la parte más a dolor, se escucharía muchas menos veces. Escucharían canciones sueltas. De alguna manera esas ventanas de aire, de humor, de buen rollo que existen en nuestros discos sirven como para hacer un alto en el camino. Nosotros no somos una banda torturada, pero sí nos gusta plasmar esa intensidad tanto de humor como de la tristeza, de reflejar más lo que es la tragicomedia de la vida.

Uri: La gente todo esto lo ve y al final lo aprecia. Es lo que pasa en la vida, momentos altos, momentos bajos, momentos de reír, de disfrutar, de llorar. Pero siempre nosotros lo que hacemos es que todo lo que vivas sea positivo o negativo pero con intensidad.

Recis!: En una época cerraban los conciertos con una coreografía bastante particular para justamente nivelar esas emociones…

Santi: La coreografía más imbécil que se ha creado jamás.

Uri: Hecha por cinco tíos que no saben bailar. Hay uno que siempre saltaba cuando nosotros bajábamos.

Jordi: No tenemos ninguna vergüenza, era una manera de ridiculizarnos de una manera divertida.

Recis!: ¿Tienen miedo de convertirse en John Boy? (del tema, “Club de Fans de John Boy”)

Santi: Creo que hasta cierto punto ya ha pasado. Es como El Retrato de Dorian Gray, casi casi lo mismo nos ha pasado. De lo que estábamos intentando hablar era de algo que luego nos sucedió a nosotros. Al final, John Boy resulta que es la banda, es muy literario y muy bonito.

Recis!: Además fue escrita sin imaginar que les iba a pasar todo lo que pasó de ahí en adelante.

Santi: Claro, ha revertido en nosotros, es algo muy mágico.

Recis!: Es la primera vez que vienen a tocar a varios países de Latinoamérica, ¿cómo se originó la gira y qué respuestas sienten que van a tener por parte del público latinoamericano?

Jordi: Estuvimos en México hace dos años, y teníamos la sensación de que podíamos repetir la experiencia en estos tres países, Colombia, Chile y Argentina. También, a diferencia de hace dos años, ahora vamos acompañados de una multinacional (Warner), una herramienta que te ayuda cuando tienes que viajar y estar en varios países. Tiene que tener el apoyo de la disquera. Además, no es una visita a ciegas porque nos guiamos mucho por las redes sociales. Es una pequeña herramienta que te permite intuir algo tan sencillo como la cantidad de gente que te sigue en cada país. Se cumple al 80%. Efectivamente, la respuesta así ha sido. En Chile hemos agotado para el show del viernes. El show que dimos en Bogotá, en Colombia, nos dejó la sensación de que es el primero de muchos. Espero que este sábado pase lo mismo. Uri: Al final, acabará pasando, entendemos que es así y lo buscamos, que la gente que vaya al concierto el sábado, cuando salga de ahí y vaya a ver a sus amigos diga: “Chicos, se perdieron un gran show” ; y que esa gente, en la tercera vez que vengamos, quiera estar ahí. Pero todo es un paso a paso, todo tiene su ritmo, somos una banda diésel. No nos cansamos y nos gusta esto de venir a tocar. Yo creo que va a ir muy bien, estamos con ganas porque cuando vinimos en 2011 no pudimos presentar 1999 en sí. 1999 no lo vamos a poder trabajar en Latinoamérica como se trabajó en España, dedicándole una gira.

Santi: Sí, es nuestro disco emblema.

Uri: Es trabajo nuestro hacer que la gente no se olvide de ese disco. Va a estar siempre presente. La noche eterna… tampoco la hemos tocado. Imagínate venir el año que viene con otro disco, con más repertorio, es una locura. Por eso dijimos: “Hay que ir ahora” . Uno para trabajar y afianzarnos con los medios, y otra para que hayamos tocado en la gira de La noche eterna… y en la de 1999 antes de empezar a tocar la siguiente.

Santi: En este momento, México ha crecido de tal manera que lo que queremos es ir a otros países para hacer una gira que no sea solo México. Que todo crezca un poquito más equilibrado.

Uri: Y a la par que España. Si presentamos un disco en España, se presenta en Latinoamérica al mismo tiempo.

Recis!: Y a la vez ir a Perú, por ejemplo

Santi: Sí, tenemos muchísima gente allá. Cae seguro el año que viene.

Uri: Sí, tenemos un poco esa sensación con el feedback en redes. Hoy en día el que tiene el poder es el fan, es la persona que al final te acaba pidiendo. Hoy en día hay discográficas que fichan bandas por su capacidad y la influencia que tienen en las redes sociales.

Recis!: Esta es la segunda vez que vienen a Argentina, pero la primera fue en el marco de un festival por lo cual hicieron un show más corto. ¿Qué expectativas tienen con respecto al recital del sábado?

Uri: Sí, va a ser la primera vez de un set completo, de dos horas y media de concierto. Es un reto, hay que conseguirlo.

Jordi: No sé… es una incógnita. De los tres países, Argentina es uno de los países más ricos culturalmente, es uno de los más difíciles de convencer.

Santi: Es una auténtica incógnita. Venir a tocar son cosas que estimulan, porque España lo tienes ganado, hasta México también.

Jordi: Para una banda ir a otro país es empezar de cero. En España puede ser que el trabajo esté hecho, ya te conoce el público. Acá hay que empezar de nuevo.

Uri: Quizás nos cueste un poco más acá que en otro país, no lo sé, pero nuestra idea es que no sea la última vez aquí.

Santi: Somos tercos.

Jordi: Con respecto al concierto, Love of Lesbian creo que es un grupo que si te gusta en disco, en directo te acaba de convencer. Si repite un poco las mismas sensaciones que el disco crea; si puedes escuchar temas desgarradores o que tocan esa parte oscura y en el mismo CD puedes encontrar algo más liviano, es la misma fórmula que se repite en un concierto: muchos estados de ánimos. Eso sorprende, la gente que te ve por primera vez se queda como: “¡Wow! No puedo creer que haya tenido ganas de cantar, ganas de saltar, ganas de llorar, y al final, no han sido sólo ganas, lo he hecho” . Eso a la gente le convence.

Fotos: Martina Stelian - http://martinastelian.wix.com/martinastelian



Love of Lesbian se estará presentando el sábado 26 de septiembre en The Roxy Live a las 21 hs. Toda la data la pueden encontrar haciendo click acá