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PETER TOSH CELEBRATION TOUR
19/12/2004 - El Teatro, CapFed

Por: Facundo Zemborain - egoistapornaturaleza@hotmail.com

Cuando mis oídos escuchan el nombre de “Peter Tosh”, automáticamente me viene a la cabeza la palabra “leyenda”. En algún lugar del infinito albergan a todas esas “leyendas” de la música, y la música que hicieron se queda acá, en la memoria de los terrícolas aún en vida material. Peter no era un músico muy simple que digamos. Hacía reggae, y lo llevaba a niveles musicales mucho más elevados que los ya conocidos. Porque los rastas son así, transpiran la camiseta a la hora de tocar, no se cansan, te perforan el cerebro y, quieras o no, te van a hacer mover el esqueleto. Mr. Tosh fue uno de los fundadores de la música reggae; en la década del ´60, junto a Bob Marley y los Waylers, le dieron forma al movimiento ideológico y al género musical que hoy todos conocemos como Reggae. Compositor y artista impresionante, siempre fue el que más defendió la filosofía rastafari. Hizo de su vida una lucha, contra la música comercializada, contra la guerra y contra el sistema en el que todavía nosotros (él ya no) estamos atrapados. Un hueso duro de roer sin dudas, uno de esos muchachos con los que no conviene meterse.
Actualmente, a 17 años de su muerte, la banda que solía tocar a su lado viene a dejarnos una pizca de aquella, su tamaña esencia. Me parece que el posta posta es el bajista, el único sobreviviente de la banda original, el resto no sabría decirles si en algún momento tocaron con Peter Tosh, o si fueron sus amigos, o si lo conocieron siquiera. Poco importa en verdad, lo que tiene relevancia es lo que vinieron a mostrarnos: la música que hacía Tosh y que ahora hacen ellos, el Reggae en su esencia.
Antes de meterme en el recital en sí, me gustaría relatar lo que sucedió antes. A las 17 horas del domingo 19 de diciembre de 2004, mi fiel acompañante y yo, nos hicimos presentes en el estadio Excursionistas. Donde un simpático señor, con unas copas de más, nos dio a entender que el día anterior en ese lugar había tocado Callejeros, y que no tenía ni la más pálida idea de dónde era el Festi-Reggae. Entre sus desordenadas frases pudimos dilucidar que, la gente que se encontraba en nuestra misma situación, partía hacia el estadio Obras Sanitarias. Sin perder tiempo, subimos a un taxi para llegar a Obras lo antes posible. Cuando llegamos tuvimos un poco más de suerte, pero no fue completa... El recital tampoco era ahí. Pero un, también simpático aunque mucho más recatado, personaje nos dio la certeza de que el reggae se escucharía en El Teatro. Así que, finalmente, esa fue nuestra siguiente, y definitiva, parada. Reconozco mi falta de información, pero creo que no es suficiente para excusar la desorganización del evento.
Ya pasadas las 18 horas llegamos a El Teatro, una larga cola nos dio la bienvenida. Pero nos vimos bienaventurados cuando nos encontramos con unos amigos míos, ya bastante cerca de la entrada. Y debo decir que me sorprendió muchísimo la cantidad de gente que había. No esperaba encontrar tanta gente, como tampoco se esperaba que sea en El Teatro, pero bueno.
Reconozco que no soy un gran conocedor de la movida reggae nacional, pero de vez en cuando frecuento algún que otro evento en donde las bandas reggae se hacen presentes. En este, fue el caso de Dancing Mood, Non Palidece, los Cafres, y otras tantas. Me gustó bastante Non Palidece, quizás es la que menos conozco de las nombradas, pero les confieso que me agradó. Hacen un reggae bastante desarrollado, buenas melodías, alcanzaron un sonido muy interesante. Dancing hizo que nos moviéramos de lo lindo al ritmo de sus vientos. Y los Cafres hicieron lo propio en el escenario, mientras la gente abajo, no paraba de bailar y cantar sus temas. Bien, ahora me gustaría hacer un alto y poder ser sincero con ustedes y decirles que, en verdad, estuve gran parte del recital bailando y disfrutando de mi propia burbuja musical, bajo los efectos de la archiconocida hierva que usaban los indios en tiempos inmemoriales. No por eso estuve desatento a lo que ocurría en el escenario. Pero los que conocen los recitales reggae saben muy bien que el 99% de la gente hace lo mismo que hice yo. Porque el reggae es una música muy particular, tiene demasiados sonidos, demasiados instrumentos. Poca letra y mucho mensaje, poca voz y mucho ritmo. Los temas son muy largos, y experimentan un sonido muy amplio, no es muy fácil de explicar. Es como que el sonido en el reggae está mucho más expandido que en los otros estilos. Por eso creo que es la mejor música para dejarse llevar, liberar un poco la mente y dejar al cuerpo que baile sin frenos. Es un sonido hecho para ser escuchado muy relajadamente, y para detenerse en todos los detalles que ofrece. Los instrumentos tocan las notas en diferentes frecuencias, creando un sonido muy envolvente. Y es un estilo de música que nos puede “llegar” de distintas maneras… por lo que es el sonido un su conjunto, o compenetrándonos en un solo instrumento; o bien nos podemos poner a bailar, con todo lo que significa “bailar”, soltando movimientos con cada pulso y con nada nota. O sino, podemos simplemente cerrar los ojos y dejar que la música se apodere de nosotros…
Pasadas las 22:30 horas, seguíamos bailando sin parar. Haciendo lugar en nuestros cerebros para lo que sería lo mejor de todo. Para que la gente de Peter Tosh nos descoque con su presencia. Estábamos todos listos para que el Peter Tosh Celebration Tour llegue al escenario de El Teatro… De a poco se podía divisar cierto movimiento arriba del mismo. Se preparaba todo para que los negros del Sr. Tosh se suban a rompernos la cabeza, un poco más de lo que ya está. Y cuando los empezamos a ver en el escenario todos estallamos de la alegría, mientras un negro, vestido con ropaje blanco con detalles en colorado, nos daba la bienvenida. Creo que nadie sabía muy bien lo que nos esperaba. Fue un estallido de incertidumbres e intriga, sabíamos que teníamos que gritar y saltar, pero no sabíamos muy bien por qué. Era una euforia motivada por las ganas de escuchar elite-reggae un par de horas. Y había que recibirlos con mucha energía, para que se convirtiera en algo recíproco y ellos pudieran conectarse con nosotros también. Por suerte se dio, sin dudas fue algo impresionante e indescriptible. ¡Qué manera de tocar que tienen estos señores! El reggae cuando es monstruoso es monstruoso en serio… Entre lo que fue toda la presentación de la banda, y todos los temas largos que hicieron, pude reconocer algunos clásicos del viejo rastaman: “African”, “Rastafari Is”, “Equal Right”, y la verdad que no quisiera arriesgar más, porque los temas eran todas versiones muy largas, y a veces es difícil diferenciar los temas “reggae”, porque es un sonido que es siempre igual, y en definitiva esa es su esencia: penetrar con un ritmo constante y uniforme, e ir deformándolo sobre la marcha. Y eso hacían estos muchachos, hicieron muchos temas que fueron evolucionando sobre si mismos y pasando de una base a otra de una manera muy particular. En los cambios de ritmos se destacaba mucho la percusión sobre las otras bases sonoras, los percusionistas y el baterista eran los que nos hacían creer estar en una especie de película. No se podía creer lo que tocaban. No se muy bien quienes eran, no se si eran los músicos de Peter Tosh, o si en verdad conocieron a Peter Tosh, o si son los hijos de montoto, o dioses africanos, o unos negros que viven abajo de un puente en Boulogne y se hacen pasar por la banda de Peter Tosh. La cosa es que tocan como nadie, y hay que tener mucha suela gastada en escenarios para llegar a lograr ese sonido. Hay que tener unos cayos de oro para tocar como tocaron esos violeros, no pararon ni un segundo. Mucha precisión. Tan perfecto como simple. Tan coordinado como armonioso. Tocar un tema de 6 o 7 minutos, con un ritmo tan constante y con tanta energía, es algo que me parece sumamente difícil de hacer. Porque encima no pararon de bailar ni un segundo, y el público tampoco, fue como estar 2 horas en una de esas fiestas gigantes en las que todos están bailando y divirtiéndose, y que no parece acabar nunca. Eso es lo que tiene el reggae. Vivirlo para nunca poder explicarlo…
No sabíamos muy bien que nos podíamos encontrar ese 19 de diciembre. Pero por lo menos, este humilde cronista se fue contento esa noche de El Teatro. ¡Felices Fiestas!, regalen música, mejor una entrada que un disco… ¡Salud! ;)