El domingo la leyenda thrash metal SLAYER se despide del público argentino en el Luna Park - THE OFFSPRING y BAD RELIGION desafían la Macrisis y hacen un show a duo en el LUNA PARK el viernes 25 de Octubre - El sábado 12 de octubre los inoxidables IRON MAIDEN volverán a Velez - El show de BLACK FLAG finalmente fue reprogramado para el sábado 7 de Marzo de 2020 - THE HELLACOPTERS llegará al Teatro Flores el viernes 13 de Marzo de 2020 contacto
JESUS & CLEOPATRA
16/08/2007 - El Club Del Bufón

Por: Maria de la Paz Spera - paz@recis.com.ar

La noche comenzó con los poéticos versos de diversos artistas, dejando en el ambiente un dulzón sabor a palabras cuidadosamente seleccionadas y diagramadas en una estructura de simétricas distorsiones. Desde el escenario se sorteaban libros de los poetas, mientras en un segundo plano JESÚS & CLEOPATRA arreglaba sus instrumentos, desenredando cables, acomodando guitarras y sacando lustre a algún bajo perdido.

Rodeado por escalones que subían y bajaban, el escenario del Club del Bufón contenía en su diminuta extensión a los cuatro individuos que conforman Jesús & Cleopatra: Mariano Lambertucci (voces y guitarra), Carlos Valentín Gurrieri (guitarra), Diego Parrondo (batería) y Beto Tarrío (bajo). Un par de acordes de prueba, un batería que sonaba al descuido y, de improvisto y sin introducciones, “Reposo” comenzó a sonar, recibido por un público más que entusiasta.

Las canciones se sucedían con facilidad, ya habían pasado “Alien Boy” y “La Primavera” cuando dos de los poetas que participaron de la lectura aparecieron a danzar alrededor de la banda. Caracterizada con un traje de tintes africanos, Klaudia con K arrastraba a Ezequiel Romero, su compañero de escena, quien transitaba por el recinto inmerso en una bolsa de ligera tela blanca. Contorsionándose sobre al pie del escenario, ambos poetas se repetían una serie de espasmódicos movimientos que seguían metódicamente la música.

La última canción ya había terminado, y en el momento en que los músicos se disponían a dejar a sus instrumentos en libertad, el público elevó la clásica petición que suele hacer al final de esos recitales llamativos: una más. Por unanimidad, ganaron. Los instrumentos comenzaron a hacer sonar las últimas melodías de la noche, mientras dos palmeras atraídas por inercia al escenario, reposaban a los costados, enmarcando la escena con un ligero tinte tropical.

Fotos: María de la Paz Spera



Mail del fotografo: paz@recis.com.ar