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LOS TIPITOS
16/04/2008 - Teatro Ópera

Por: Lucas Laviana Solanet - cronicas@recis.com.ar

Tipitos les queda chico



Una ópera es una obra escénica totalmente cantada, acompañada por música sinfónica. Con cuatro tipos de frac en el teatro Ópera, sólo falta una orquesta para imaginarse que será un concierto de música clásica el que se va a presenciar, más después de la formal reverencia de los artistas ante su público al salir a escena. Pero esos tipos se hicieron los “tipitos”, se calzaron sus instrumentos, prendieron los amplificadores y desde el tema uno plantaron bandera y sacaron a relucir su parte más rockera.

La banda marplatense arrancó bien arriba la presentación de su nuevo disco Tan Real, justamente con la canción que lleva el nombre del álbum, seguida de “Mas allá de los dos”, para luego bajar la intensidad con “Sábados blancos”, de “Armando Camaleón”, y “Elegido”. Un teatro lleno, en su gran mayoría por adolescentes, fue el marco ideal para que Raúl Rufino, Walter Pancioli, Federico Bugallo y Pablo Tévez se sacaran las ganas de exponer en sociedad su nueva obra, postergada desde fines de 2007.

Siguieron con más temas nuevos, hasta llegar a uno de los hits de la banda. “Vamos a cantar una que sepamos todos”, propuso Bugallo, y la sala explotó con “Silencio”. La primera parte del show terminó con “Vívelo”, y la primera aparición del “Negro” Carlos García López, quien deleitó a los espectadores con un “hendrixiano” solo de viola.

Intervalo y nuevas vestimentas. El teatro entró en calor y Los Tipitos cambiaron el frac por jean, remera y zapatillas. Más cómodos y más sueltos, los cuatro con guitarras acústicas, se acordaron de sus viejos fanáticos y les dedicaron un popurri con los primeros temas de la banda, que incluyó entre otros “Montiel 134” y “Una casa tres olivos”, de “Cocrouchis”, “El Ojo En La Montaña”, de Los Tipitos –primer disco-, “El Gallo”, de Quién Va A Garpar Todo Esto y “Cuatro Pedazos”, de Quién Va A Garpar Todo Esto Volumen 2.

El Ópera se transformó y todo parecía mucho más chico, más íntimo, casi como un concert. Con coros precisos y arreglos adecuados, el grupo armó un compilado de diez minutos que mereció el masivo aplauso del público. Los cuatro demostraron lo que pueden cantar y se pudo apreciar la habilidad del baterista Pablo Tévez, con la guitarra, quien también interpretó “En La Vida” y, ya detrás de los tambores, “Como Una Hogera”.

A partir de allí comenzaría la recta final del recital. Una recta larga, intensa y con temas viejos y nuevos, pero con una característica en común, todos hits. El corte del nuevo disco “Flor negra” levantó a los fanáticos, seguida de la segunda aparición del “Negro” García López, quien dejaría inutilizable su guitarra, tras una performance que erizó la piel, con el rock n’ roll de “Te vas”.

Llegó el momento de los viejos éxitos, con “Rap”, “El Poli” y “Basta Para Mí”, donde la gente desbordó a los encargados de seguridad del teatro y se agolpó al frente de la sala, pegada al escenario. Las butacas dejaron de existir y se armó un tradicional campo, con todo el público de pie, saltando y cantando. La arenga de los mismos “Tipitos” entusiasmó más a los fanáticos, que convirtieron el recital en una verdadera fiesta. El show podría haber terminado allí y estaba bien, pero no, la banda quiso más.

“En El Cielo”, “Trip”, “Algo” y “Campanas En La Noche” parecía que habían cerrado la velada, que daba la sensación no tener fin, luego de dos horas que volaron en un suspiro. Cada tema que pasaba simulaba ser el último, pero la banda retribuía el aliento de la gente con una nueva canción. Nadie amagó con retirarse del teatro. Hubo una conexión entre el grupo y los espectadores que no se cortó en ningún momento del recital.

Terminada la lista “oficial”, el grupo saludó y hasta firmó autógrafos a quienes estaban pegados al escenario. Era el final hasta que el público pidió más y como no podía ser de otra manera, “Los Tipitos” dieron más. Como hacían en la peatonal de Villa Gesell hace casi siete años, la banda se despachó con un ochentoso que incluyó los mejores hits de la época.

Bugallo presentó a Rufino como el Michael Jackson argentino e interpretaron una gran versión de “Billie Jean”, seguida por “Celebration”, de Kool & The Gang, “Last Train To London”, de Electric Light Orchestra y “Funky Town”, de Lipps Inc. Como no podía faltar, el baile disco también estuvo presente. Con los aplausos de la gente como base, Walter, Federico, Raúl y Pablo desempeñaron una coreografía al mejor estilo de “Fiebre de sábado por la noche”, que sumó esa cuota de humor que la banda siempre hace notar en sus presentaciones.

“Los Tipitos” son “Los Tipitos” desde hace 15 años, pero el nombre suena en forma masiva hace poco más de tres. Todos los temas sonaron prolijos e hicieron cómplices del espectáculo a los presentes con un feedback constante de principio a fin. La banda tiró esa década y media de experiencia arriba del escenario y dejó en claro que sobra talento.