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VANS ROCK & RAMP
30/11/2008 - Club Gimnasia y Esgrima de Buenos Aires

Por: Fernando Stefanelli & Nicolás Stefanelli - fernando@recis.com.ar

Bajo un amenazante y gris cielo, la tarde del domingo se preparaba a recibir a algunos miles de aficionados del skate y/o la música en el marco del Rock & Ramp, organizado por la gente de Vans, marca de ropa que es sinónimo del mencionado deporte. El lugar era la cancha de hockey de césped sintético del club G.E.B.A y la larga jornada incluía recitales, exhibiciones de skate y bike (en la rampa que estaba situada en la parte de atrás del recinto) con la participación de leyendas como Steve Caballero y Christian Hosoi, más el museo del Skate de Walas y demás stands y ferias típicos de recital under. Para todos los gustos, digamos.

La parte musical la inauguraban las cuatro bandas finalistas del scouting organizado por Vans: INZUCARE ORCHESTRA, GRAM D MORI, SUBMISIÓN y 23 OTOÑOS. Las inclemencias climáticas y el rodeo de cómo 20 cuadras que tuvimos que hacer para ingresar hicieron que al entrar ya hubiesen pasado los shows de las dos primeras y ya arrancaban los Submisión, banda de hardcore melódico de Escobar bastante interesante y con un show muy prolijo.

A continuación subieron los 23 OTOÑOS, ganadores del certamen de Vans. Lo de este quinteto es un hibrido entre el hardcore punk y el metal, conjugado con voces limpias, un gran despliegue escénico y mucha fuerza. Si tenemos en cuenta que no llegan al año de vida y como se están moviendo, habrá que estar atentos al 2009 de estos chicos.

La siguiente agrupación en pisar las tablas fueron los chicos de NINE LIVES, quienes lograron definitivamente romper la comodidad de los que aun estaban sentados en el campo, con un set breve pero efectivo. Hace mucho que no los veía en vivo y sin lugar a dudas debe ser la vez que mas disfruté su show, y digo esto teniendo en cuenta que fue corto por el tema de estar en un festival. Algún clásico, un cover de NOFX y varias canciones de su más reciente trabajo Hablar Al Pedo integraron la reducida lista de los de Pacheco.

Moviéndose de la tabla de skate para la de surf, THE TORMENTOS saltó a escena para dar un simpático show. Para los que no los conocen, son una banda garage surf instrumental con canciones cargadas de reverb. A pesar de algún que otro inconveniente técnico salvado por la simpatía de Marcelo, lo de estos muchachos resultó más que positivo a la hora de entretener a un público que no es el propio, a juzgar por la cálida recepción que tuvieron.

VIRGIN PANCAKES fue la agrupación que seguía. ¿Esa no es la de…? era la pregunta de varios. Y si, es la banda de la ex Bandana, Virginia y su hermano. La comparación más facilista (y no por eso muy desacertada) podría ser con Avril Lavigne: es decir canciones punk pop cantadas por una chica. Descartando cualquier prejuicio, lo suyo fue correcto, incluyendo un cover de los Backstreet Boys (!) dentro de una lista centrada en su disco Iluminate. El futuro dirá si los prejuicios tienen fundamento o no.

El desembarco rosarino de la tarde lo comenzaron los ALL THE HATS, cada día más afianzados (en este punto este cronista pierde la poca objetividad que le quedaba): deben ser una de las bandas de punk rock del más “tradicional” más grosas del país, tranquilamente. Nuevamente, breve set de festival arrancando con el cover de London Calling de The Clash y recorriendo un poco de cada disco, alcanzando el mejor momento durante ese temazo llamado “Revolución”. El cierre estirado a más no poder y la ovación final indicaron que no fui el único que se quedó con ganas de más.

Otra de las bandas que cuentan con el auspicio de Vans, CHARLIE 3 subía al escenario. En su caso, el repertorio constó de algunas canciones de sus dos últimos trabajos (Desamor y Lucero) más un estreno de su próximo disco (el tema se llamaba “El Libro” si no recuerdo mal), el cual según nos contaban hace unos meses va a ser radicalmente distinto a su predecesor. Con muchos años de ruta sobre el lomo, lo del trío ya no sorprende por su solvencia al adaptarse a las condiciones de un festival. La nota de color la dio la invitada que sumaron para “Rio” y “Durmiendo”: María Fernanda Aldana de El Otro Yo puso las voces en ambas y recibió el reconocimiento de la audiencia.

El elemento más heterogéneo de la grilla (más aun que los Tormentos) definitivamente fueron LOS NATAS. Su desert rock definitvamente no es la elección ideal para un set de media hora en un festival, y más si la mayoría de sus temas exceden los cinco minutos de duración. Nada de esto pareció preocupar a Sergio Ch, Gonzalo y Walter, quienes hicieron algunas canciones de sus más recientes trabajos (y no su “hit” “Meteoro 2028”, por ejemplo). Su habitual invitado, “El Topo” (bajista original de Massacre y actual cantante de Dragonauta) le dio un plus a su presentación, coronándola con el pogo que se armó a la hora del cover de “Ace of Spades” de Motorhead.

La recta final del festival se iniciaba con el show de los SHAILA, a punto de editar disco y DVD en vivo y con un 2009 que los encontrará con nuevo trabajo de estudio. El comienzo no podría haber sido mejor ni más furioso: “Dios Ha Muerto” y “La Ecuación” levantaron al público y obligaron a la gente de seguridad a ponerse detrás de las vallas para evitar porrazos (por lo que se veía, esto los tomó con algo de sorpresa, aunque por suerte la cosa se fue normalizando con el correr del tiempo. Por otra parte, también es justo decir que ya somos todos grandes y que si ves que volás por la valla, no te agarra nadie y te tiras de nuevo, mucho para quejarte no tenés…). La reducida lista se completó con “Sudamérica III” ,”No Soy Rock”, “Somos”, “Paralogismo en 6”, “Yo”, “Incendio Global” (con Andrés de Carajo en la batería), “Bajo el Agua”, “Mañanas” y “Sudamérica II”: sacando un par, estaban todas las que no podían faltar. Con Santiago dedicándole el show a su hijo, que era la primera vez que lo veía tocar, se extinguieron los últimos aplausos y nuevamente la febril tarea de cambiar equipos se llevaba a cabo para el segundo representante rosarino de la jornada.

Los BULLDOG son una banda de punk rock rosarina con muchos años de historia, y por lo demostrado en este show, con mucha gente que los sigue incluso en Buenos Aires. Sin haberlos visto ni escuchado antes, resultaba una gran incógnita para este cronista. Cuarenta minutos de show alcanzaron para que pueda afirmar que son una muy buena banda, con canciones que simplemente no le pueden disgustar a nadie, de esas que podes poner en el laburo con gente que no escucha este tipo de música y te van a decir “que es esto?, está bueno, eh”. La nota la dio su invitado para el tema “Mi Santo en Llamas”: subió Carlitos, también conocido como Nekro, Il Carlo o Boom Boom Kid. Con la noche ya cerrándose sobre nuestras cabezas los Bulldog le dejaban el escenario caliente al artista que los había acompañado anteriormente.

BOOM BOOM KID podrá gustar más o menos, pero lo que no se le puede negar es que el tipo es un showman y que (al igual que con su “carrera”-por así decirlo-), hace lo que se le antoja con una naturalidad envidiable. En un mismo set conviven perlas como “I Do” o ese temazo total llamado “Brick By Brick” con otras que son un minuto de furia hardcore (incluso rozando algo asi como death metal), un par de estrenos y los temas de Fun People que todos esperaban: “F.M.I”, “Animo”, “Distinto” y sobre todo “Bad Influence” (seguro que me olvido de alguna que otra más) deberían haber bastado para dejar con una sonrisa en la cara a más de uno. EL momento del show se dio cuando al cantante se le dio por pedirle a la gente si podía surfear entre ellos desde el escenario hasta el mangrullo con su tabla… y lo hizo: simplemente impresionante. Un par de temas antes de lo previsto por razones de tiempo, la hyper intensa presentación de BB Kid alcanzaba el final, mientras el cielo se ponía más negro de lo había estado todo el día y el viento soplaba con todo.

Para cuando subieron los CARAJO, ya se había largado la lluvia y si bien la mayoría se la bancaba estoicamente, este cronista se refugió en el banco de suplentes de la cancha y se dispuso a ver el show desde ahí. “Histeria, TV, Canción de Moda” dio inicio a una descarga demoledora (y no exagero para nada), tremendo como solo tres tipos pueden sonar de esa manera. “El Error”, “Chico Granada”, “Acorazados”, “El Que Ama Lo Que Hace”, “El Vago”, “Sacate La Mierda" y “Joder” completaron la una vez más breve pero muy acertada lista. Afortunadamente promediando el tercer o cuarto tema la lluvia paró y se pudo disfrutar de un gran show del trío, que se despidió anticipadamente para darle lugar al cierre de la jornada, que ya se acaba y no terminaba de acomodarse del todo con el tema horarios.

MASSACRE, la banda de la que casi con seguridad más se ha escrito en este sitio web coronaba un año que los ha visto crecer significativamente y sobre todo tocar muchísimo cerrando un evento skater, acorde a la chapa de banda pionera del estilo que ostentan desde los tiempos de Massacre Palestina. Justamente el himno skater por excelencia, “Diferentes Maneras” fue el elegido para dar comienzo a una lista de solo 8 temas también integrada por clásicos “Nuevo Día”, “Tres Paredes”, “Mi Mami no Lo Hará”, “Te Leo al Reves” y un par de El Mamut: “La Octava Maravilla” y “La Reina de Marte”. El nivel de un show de Massacre desde hace tiempo ha dejado de sorprender, y esta no fue la excepción, lo mismo cabe decir para las dotes de frontman de Walas, lo único que se me ocurre destacar sobre lo obvio es que resultó una alegría verlo a Federico tocando de pie y cada día más recuperado. Una breve explicación acerca de que se venía el último tema, muy a su pesar, pero por cuestiones de horario y si, una terrible versión de otro clásico de Massacre Palestina como lo es “Canción de Las Muñecas” le puso el moño a la velada.

Con solo un par de cosas menores para corregir para la próxima, como el tema del único puesto de comida que estaba con cola permanentemente y el tema de algunos pungas que andaban dando vueltas por el lugar (esto por desgracia no es patrimonio de este festival, en otros aun más grandes también se escuchó lo mismo), la maratónica jornada dejó un saldo positivo: mucha gente dando vueltas y disfrutando de los espectáculos en perfecta paz y armonía a pesar de lo complicado que estaba el día en lo que respecta al clima. Que se repita.

Fotos: Fernando Stefanelli