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CONGO - TIEMBLA DELIRIO ORQUESTA - SISTAHIEL
13/11/2009 - Casa Babylon.

Por: Facundo Miño (para Recis! desde Cordoba) - facundo@recis.com.ar

Dio cátedra

Congo es una leyenda del reggae y, como tal, merece ser vista en vivo. En un fin de semana plagado de ofertas valiosas (Los Cocineros de cumpleaños a pocas cuadras, una fiesta Bubamara bastante cerca), pesó en la balanza el historial y los pergaminos que ostenta el grupo uruguayo.

La fecha en Casa Babylon no se reducía a los orientales. El combo incluía otras bandas que también merecían ser escuchadas. Sobre la 1:30 subió SISTAHIEL. Diez monos en el escenario para tocar roots, lover y ragga. Alguna vez un músico amigo me la vendió como la mejor banda reggae de Córdoba. A juzgar por lo brindado anoche su opinión no resulta tan descabellada. Su presentación fue relativamente corta pero dejaron una grata impresión.

Este cronista tiene devoción casi religiosa por Skatalites. La agrupación TIEMBLA DELIRIO ORQUESTA comulga con mi credo y tiene clarísimas influencias skatalíticas. Con tres vientos al frente más una corista de gran voz, entretuvieron a los presentes con un alucinante set de ska en su vertiente jamaiquina. Temas instrumentales (“Bioska”, “Skalipso”) mechados con algunos cantados (“Caldén”) para una gran actuación de los riocuartenses que cada vez suenan mejor. El cierre, como siempre, trajo de regalo el cover de sus máximos referentes.

No la tenía fácil CONGO tras el toque de las bandas invitadas. Álvaro Albino, su vocalista, llegó al escenario tras ser presentado por su compañero Chole y largaron con “Plaza Sésamo”. Entre ambos se cargan el show en la espalda, acompañados por una banda ajustada y poderosa. El frontman lucía una campera multicolor que le duró puesta apenas tres canciones, lo que tardó en entrar en combustión. Cuando quieren tocan clásico y coquetean con el roots.

De todos modos, no se cierran en posturas ortodoxas y, ante la ausencia de vientos, refuerzan el protagonismo de guitarra y teclados. Hay elementos latinos, candombe (intensas versiones de “Crazy corazón” o “Hey Donna”) y mucho power. Su repertorio estuvo basado en los discos Verde verdad y Amaryllorar, los que corresponden a esta segunda etapa como grupo tras un parate de algunos años.

Interrumpieron el show para solucionar algunos problemas técnicos que no se notaban desde abajo y recuperar fuerzas ("todos queremos tomarnos un fernecito y fumarnos un fasito") para volver pocos minutos más tarde y repasar otros temas como “María rosa” y “Una piedra”. Lo único que falta es un marco de público un poquito mayor. Aún así, ellos se manifiestan agradecidos por la respuesta obtenida y se los nota disfrutando sobre las tablas.

Volvieron para tocar un único bis. “War”, clásico de clásicos de Bob Marley, que traducida al castellano fue la perlita para cerrar una de esas veladas en las que todo funciona. La banda decana del reggae uruguayo dio cátedra por Córdoba y un reducido grupo de personas pudimos disfrutar de su performance. Ojalá se repita.