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MANU CHAO
20/11/2009 - Club General Paz Juniors

Por: Facundo Miño (para Recis! desde Cordoba) - facundo@recis.com.ar

Ese fuerte viento que sopla

Pasaron 20 minutos de la medianoche. El microestadio de Juniors está repleto de una marea humana que transpira y toma cerveza caliente en proporciones similares. Las luces ya se prendieron hace algunos minutos (clara señal de tiempo cumplido) pero el tipo está empecinado en seguir sobre el escenario. No se baja. Cuando parece que todo ha concluido, vuelve por más. Y arremete con un nuevo fragmento de su estirada versión de “Cahi en la trampa”. Nadie puede reprocharle falta de empuje ni de entrega: lleva dos horas y media de show sin siquiera una mueca de cansancio.

La postal funciona como un atinado resumen del show que MANU CHAO brindó anoche en la ciudad de Córdoba. Acompañado por ese pequeño ejército que se hace llamar Radio Bemba, el solista brindó un show intenso y arrollador que tuvo todos los condimentos necesarios para candidatearse a recital del año.

Cualquier excusa es buena para verlo en directo. La visita del incansable trotamundos se enmarca en la gira de presentación de Baiorena, el disco en vivo que muestra el poderío de su repertorio solista junto a algunos clásicos de Mano Negra. Sus músicos saltan, agitan, piden palmas, y por supuesto, tocan con entrenado pulso esas baladitas que se transforman en olas rabiosas de espíritu punk y sonidos mestizos. "¿Están listos?", preguntan antes de lanzarse a una desenfrenada noche de vértigo contagioso. La consigna es generar el marco adecuado para una fiesta que no deje de lado las consignas políticas. Así, mientras suenan los acordes de “Welcome to Tijuana”, se recordará a los desheredados de aquí y allá que suelen protagonizar sus composiciones. Más adelante le dedicarán “Día luna, día pena” "a todos aquellos que algún día perdieron la ilusión".

La lista de temas fue muy similar a la que vienen tocando en el tour (“Panik panik”, “El hoyo”, “Peligro” fue el tridente inicial) con las obligadas paradas en “Clandestino”, “Desaparecido” o “El viento”. Pero además, hubo repaso por otras menos transitadas como “Merry blues”, “Tristeza maleza” o “La vacaloca”. En realidad, cuesta hablar de canciones en el sentido estricto de la palabra. Porque Radio Bemba, con Manu a la cabeza, juega a enganchar sus temas unos con otros: fundirlos, deformarlos y quizás retomarlos varios minutos después. Uno puede competir con sus acompañantes de turno para ver quién reconoce mayor cantidad de fragmentos tocados en el vaivén que la banda propone. En esa vorágine se pierde prolijidad pero se gana en contundencia y en intensidad. El ritmo es frenético y prácticamente sin descanso con unos pocos oasis de relativa calma.

La nota distintiva del show cordobés radicó en la presencia de La Mona Jiménez como invitado. El prócer del cuarteto suele tener la agenda cubierta y es bastante raro encontrarlo en algún escenario que no sea el de su propia actuación. Al asomarse recibió la ovación de todo el estadio y con su histrionismo habitual acaparó todas las miradas. Cantó “El marginal”, verdadero himno de su autoría, en una versión más gitana que cuartetera con acompañamiento del público. La elección de esa canción tampoco resulta casual y se inscribe en el marco de las posturas políticas habituales de Manu Chao.

Antes y durante los bises llegaron más recuerdos y citas de Mano Negra con “Machine gun”, “Monkey”, “Casa Babylon”, “Mamá perfecta”, “Bala perdida”, “King of bongo”, “Sidi h Bibi”, “Mala vida”. Se despiden varias veces pero no quieren irse todavía. Por si aún queda algún disconforme ante semejante performance y demostración de estado físico, la banda sigue agitando, sigue tocando, sigue desafiando esos reflectores encendidos que exigen un final que nadie desea. Y con la melodía de “Cahi en la trampa” estiran el cierre una, dos, tres, cuatro veces hasta que llega el saludo: "Hasta siempre Córdoba, Radio Bemba presente". Con un despliegue escénico notable, un vendaval pasó por la ciudad y nos dejó ráfagas y torbellinos musicales de indudable intensidad.