El domingo la leyenda thrash metal SLAYER se despide del público argentino en el Luna Park - THE OFFSPRING y BAD RELIGION desafían la Macrisis y hacen un show a duo en el LUNA PARK el viernes 25 de Octubre - El sábado 12 de octubre los inoxidables IRON MAIDEN volverán a Velez - El show de BLACK FLAG finalmente fue reprogramado para el sábado 7 de Marzo de 2020 - THE HELLACOPTERS llegará al Teatro Flores el viernes 13 de Marzo de 2020 contacto
JOEY CAPE
27/11/2009 - Super Rock

Por: Fernando Stefanelli - fernando@recis.com.ar

JOEY CAPE, cantante de los legendarios Lagwagon venía a presentarse en plan solista con su disco Bridge bajo el brazo, y ciertamente quedaban dudas acerca de la clase de respuesta que tendría el show que veríamos en SuperRock.

Trabajar en Villa Ballester y que surja algún quilombo no son compatibles con llegar temprano al centro, por lo cual este cronista recién pudo ingresar sobre el final del show del trío punk rocker THE CASH (lo poco que pude ver, interesante) y se perdió al acto apertura, los chicos de PRESIDIO 54, cosa que lamenta, pero será en otra oportunidad.

Poco antes de comenzar el plato principal de la jornada, la cantidad de gente no era gran cosa, pero se ve que todos calcularon para verlo a Cape, porque cuando se abrió el telón y Joey emergió solo con su acústica, el lugar si bien no explotaba estaba bastante lleno. “Making Friends” de Lagwagon fue el tema que eligió para abrir y de ahí en adelante literalmente se metió al público en el bolsillo. Si eso no demuestra que los años de ruta no pasan en vano, no sé qué. La cosa es que el amigo Joey comprendió bien que la gente que estaba moría por Lagwagon y metió una lista de no menos de un 70% de temas de esa banda, mechando algunos de Bad Astronaut (su otro proyecto, altamente recomendable, dicho sea de paso) y solo cuatro o cinco de Bridge, contribuyendo a que su performance fuera una verdadera fiesta.

Los primeros cuatro o cinco temas pasaron volando y a pesar de que el sonido no era el ideal, para ser solo guitarra y voz era aceptable, pero se ve que en el escenario no era así, porque (con toda la onda, aunque con algún dejo de sarcasmo) Cape comenzaría su larga negociación con el sonidista para que el retorno tuviese guitarra y voz (!). Esta situación se repetiría cuando fueron pasando alternativamente Luke Tierney (compañero de nuestro ilustre visitante en The Playing Favorites) y Chad Rex (ex Armchair Martian) a darle una mano con sendas guitarras y mandolina. Con todos estos contratiempos menores y todo, el sonido jamás fue un desastre ni nada que se le parezca, y los tipos si bien estaban un tanto distendidos, tenían chapa para remar la situación caminando. Todo esto redundó en una suerte de sing along acústico de Lagwagon que por momentos emocionaba (y esto lo está escribiendo alguien que rara vez le dio bola a esa banda).

Lo de la gente fue tremendo, por ahí a los cuarenta minutos era un tanto denso escuchar chicos pidiendo temas de Lagwagon como si Cape estuviese tocando a la gorra en la calle Florida, pero si pasaron otras cosas remarcables, como un pibe que además de pedir el tema, se subió al escenario y lo cantó (!) (Muy bien, cabe destacar) y otro que se subió a sacarse una foto, que tomó Luke con el celular del cholulo en cuestión. Re buenísima onda, y no era una careteada, se los notaba sorprendidísimos cuando el público coreaba las melodías y cantaba temas enteros. El tipo por momentos no paraba de agradecer, se tomaba un par de shots y le seguía dando a la guitarra, por ahí respondiendo un “ah, sí, esa la vamos a tocar en un rato” o “nooo, no puedo tocar esa, es muy triste”. La más grossa fue cuando para “Alien 8” se armó una ronda (circle pit, en yankee) y el tipo sorprendidísimo (no olvidemos que era un acústico…) tiro “you guys are ready to have a pit?, fucking Buenos Aires, you guys are awesome” con una cara de feliz cumpleaños de aquellas.

Cuando el set ya pasaba la hora y media largas, llegaba el fin con “To All My Friends” (adivinen de que banda (?)) y los agradecimientos finales para luego dejar el escenario, que sin embargo permaneció iluminado. Sin hacerse desear mucho, volvieron para un bis, con “Brown Eyed Girl”, el cover que hace habitualmente la banda de Cape que ya fue nombrado hasta el hartazgo a lo largo de esta crónica, y ahí sí, el final definitivo, no sin antes remarcar que seguramente lo volveremos a ver el año próximo con Lagwagon.

Sin despeinarse, Joey Cape dio una clase magistral de cómo un puñado de buenas canciones, una guitarra acústica y buenas dosis de talento, ubicación y carisma son más que suficientes para entretener a algunos cientos de adolescentes cultores del hardcore californiano.

Fotos: Fernando Stefanelli



Mail del fotografo: fernando@recis.com.ar