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SOL PEREYRA
26/10/2010 - Casa Babylon (Córdoba)

Por: Facundo Miño (Para Recis! desde Córdoba) - facundo@recis.com.ar

Sola y bien acompañada

En la noche previa al Censo Nacional no abunda la oferta de salidas en la ciudad de Córdoba. Una de las opciones disponibles es muy atractiva: SOL PEREYRA vuelve a su tierra para presentar formalmente Bla bla bla, su disco debut en las instalaciones de Casa Babylon.

Los últimos años de la ahora solista han sido bastante vertiginosos. Desde que participó del Unplugged de Julieta Venegas (y su correspondiente presentación en toda Latinoamérica), se convirtió una rareza encontrarla en escenarios cordobeses. Apenas unos muy pocos recitales con Los Cocineros (grupo que integraba hasta su inmersión en el mundo de Venegas) y ocasionales shows como solista no fueron suficientes para el público que se acercó en buen número a la zona del ex Mercado de Abasto para observar bien de cerca su actuación.

Minutos después de las 22:30, Sol Pereyra asoma al escenario, acompañada por el tecladista Mauricio Candussi (ex compañero de grupo) y el guitarrista Tati Falco (La Estazion) como miembros permanentes y dos vientos ocasionales. Sin bajo ni batería (reemplazados con secuencias y programaciones, en la misma sintonía en que grabó el disco), con una larga lista de invitados y la espontaneidad que la caracteriza, la velada podría definirse como una pequeña dosis de algarabía controlada. En poco más de una hora de show la solista navegó por las canciones de Bla bla bla y anticipó algunas composiciones nuevas que piensa editar el año próximo.

Asentada en su papel de protagonista principal, guitarra acústica al hombro y a veces con trompeta en mano, Sol se mostró tan fresca como siempre. Por momentos parece tímida y logra desinhibirse hablando mucho a gran velocidad. La verborragia tan evidente en su disco se traslada al escenario de Casa Babylon. En los intervalos hace chistes, comenta anécdotas, se ríe de su nuevo rol estelar ("No importa si en México tocás en una plaza, volvés y sos una artista internacional", concede).Las ocurrencias no se detuvieron allí: "Que rico ese olor ¡conviden!", exige. Alguien le hace caso y da lugar un alegato en favor de la despenalización y cierto revival calamaresco entre bocanadas de humo dulce.

Entre tanto toca sus canciones. Desde una óptica femenina, con altas cuotas de humor, narra separaciones afectivas de las que dejan huella, se ríe de los infortunios que depara el amor y se anima a imaginar futuros sin la pareja de turno. ¿Ejemplos? “Desde la orilla” (con su hermana Luz Pereyra como cantante invitada), “Actos fallidos” o “Reggaetonta”. El universo discursivo de la muchacha continúa por la misma senda en los temas que todavía no grabó como “Comúnmixta” o “Fuera de mi camino”.

Aunque uno podría arriesgar que a la cantante y multiinstrumentista le alcanza con su propia humanidad para enfrentar cualquier público y escenario (su repertorio así lo confirma), ella estuvo generosa para invitar a otros artistas para compartir el momento. La rapera Cris Alaniz levantó a todos con su participación en “Al día”, su hermana la acompañó nuevamente en “No hablo del amor” (con coreografía incluida) y sus amigos cocineros Andrés Clifford y Mara Santucho subieron para interpretar “Mejor que nunca”.

La performance llega a su fin con una canción en portugués y aires electrónicos que permite presentar a todos los músicos involucrados. Los sonoros aplausos confirman la excelente imagen que deja en el público. Mientras sigue asentada en México, compartiendo escenarios con Natalia Lafourcade y otros amigos cosechados por allí, cada tanto nos visita para tocar y cantar sus verdades en perfectas melodías pop. Lo único que uno puede sugerir es que esas visitas sean frecuentes.