El domingo la leyenda thrash metal SLAYER se despide del público argentino en el Luna Park - THE OFFSPRING y BAD RELIGION desafían la Macrisis y hacen un show a duo en el LUNA PARK el viernes 25 de Octubre - El sábado 12 de octubre los inoxidables IRON MAIDEN volverán a Velez - El show de BLACK FLAG finalmente fue reprogramado para el sábado 7 de Marzo de 2020 - THE HELLACOPTERS llegará al Teatro Flores el viernes 13 de Marzo de 2020 contacto

SUR NOS FORCES MOTRICES


Dominique A
2007
Por: Matías Recis

Dulce hálito nocturno



El primer disco en vivo del solista francés recorre gran parte de su discografía, en la que se respira un lenguaje nuevo dentro de la escena musical. A partir de referentes como Leonard Cohen, Bob Dylan, Nick Cave, Radiohead y la canción francesa, Dominique A traza un sonido nuevo cruzando un formato minimalista y una tensión melancólica.

Este décimo álbum en su carrera-la cual comenzó en 1991- funcionó como un prodigioso pretexto para que el compositor encendiera su música por primera vez en Sudamérica. Así fue que desembarcó en La Trastienda (Ciudad Autónoma de Buenos Aires) el 12 de diciembre de 2007 con un concierto exquisito, en el que él solo, con loops, guitarra eléctrica, acústica y voz, recorrió principalmente Sur Nos Forces Motrices.

Esta placa, en la que participa su banda conformada por nueve músicos notables, se extiende desde la armonía pop (como en “L´amor”), folk (“Revoir Les choses”), hasta composiciones de rock gótico (“Pour La Peau”) y pop electrónico (“Le Courage Des Oiseaux”).

En “La mémoire neuve” se ve cabalmente una tónica que recorre todo el álbum: la guitarra, eléctrica o acústica, junto con la voz manejan los matices de la composición. Habitualmente de tempo lento y utilizando únicamente estos dos instrumentos, las piezas poseen además una crispación compositiva oscura que abre un clima nostálgico al disco.

Los versos, fundamentalmente en francés, son casi recitados (y hasta susurrados como en “Music Hall”) y la música pierde en algunos pasajes la estructura tradicional de canción. Los temas se desarrollan a través del clima hipnótico y casi psicodélico que propone la cadencia, la cual a veces deriva en lugares improbables, como en “Bowling” que por momentos toma una atmósfera de free- jazz y música étnica.

Los sonidos aparecen, transmutan y evolucionan a veces hasta tomar protagonismo para luego desintegrarse, una característica propia de la música electrónica.

El trabajo de las guitarras, en el que además interviene Olivier Mellano en eléctrica, desarrolla un cuidado que puede justificarse en “Exit”, “Marina Tsvétaeva” y “Tout sera comme avant”; la ejecución de Dominique A por momentos transita un frenético rasgueo de folk-rock en “La reléve”, la pasión propia del flamenco en “Le comerse de l´eau”, o un costado hardcore y casi heavy- metal en “Antonia”

En la canción “Empty white blues” la voz del francés toma una amplia elasticidad y conquista variantes y recursos típicos del rock and roll y el blues, al tiempo que su guitarra también se inunda de esta influencia. Sin embargo aquí también persiste su esquema de creación característico.
De este modo, Dominique A construye un álbum que, aún en vivo, no pierde su silueta intimista y propone una fértil invitación para conocer a uno de los escasos paladines de la trasgresión que existen dentro de la música europea.