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ELECTROHOPE


Javier Malosetti
2009
Por: Matías Recis
Joven géiser

S-Music editó “ElectroHope”, el noveno álbum de Javier Malosetti

En su extenso peregrinaje musical, Javier Malosetti acompañó a luminarias mayúsculas, como Luis Alberto Spinetta, Dino Saluzzi y Jaime Roos. Absorbiendo cada paisaje, en paralelo fue tallando su obra solista, hasta que este año fecundó “ElectroHope”. Este noveno álbum enlaza a músicos jóvenes y casi anónimos: Nico Raffetta (teclados), Hernán Segret (guitarras) y Tomi Sainz (batería).

El nuevo conjunto de Malosetti despierta los engranajes del rock, un sonido que en parte ya venía friccionando sus discos (con participaciones como las de Pappo, Bolsa González, Baltasar Comotto, Débora Dixon y Flavio Cianciarullo, entre otras).
Por otro lado, “ElectroHope” pivotea sobre improvisaciones ---una herramienta autóctona del jazz--- pero a diferencia de sus anteriores álbumes, centraliza un concepto más grupal. Aquí florece una de las cartas más significativas, ya que el compositor y multi-instrumentista (grabó guitarras, bajo, batería, voz, derbake, bombo y otros elementos percusivos) confía sus arreglos al resto de sus músicos.

Cabe mencionar que en esta producción, el bajo eléctrico de Malosetti ya no enhebra un protagonismo medular, ni sus falanges repasan interminablemente el diapasón con veloces escalas; ahora se torna más perceptivo y sintético, aunque sin ahogar la forma rítmica y percusiva de su sonoridad.

No obstante, Javier Malosetti sustituye asiduamente este instrumento para profundizar su acercamiento a la guitarra eléctrica (en piezas como Sad dance, Ginger tea y Waltz for Leloir), pero sólo adhiere sobre ambos hemisferios las mismas cadencias, fraseos, armónicos, glissandos y efectos. Una atmósfera opuesta se compone cuando Malosetti toma la guitarra acústica y neutraliza su intrepidez, cincelando, sobre un vértice íntimo, canciones como That old feeling.

Pero además de esta versión del clásico de Lew Brown y Sammy Fain, en “ElectroHope” ensambla otros homenajes: así pasa por Never my love (de los hermanos Addrisi) y Vicki waiting (de Prince) para finalmente permeabilizar el arreglo más fértil sobre Cachito el campeón de Corrientes. La adaptación que realiza en esta pieza clave de León Gieco repecha sobre su pináculo al desengancharse del renglón original, transmutando en un blues (sobre el espectro de John Lee Hooker) con relatos de Osvaldo Principi.

Conjuntamente, a lo largo del disco se suman las intervenciones de Velazco Rochwerger (beatbox), Maite Santos Knight (voz), Alejandro Franov (acordeón), Mariano Otero (contrabajo), y los dos compañeros de Malosetti en el disco Niño (2006): Oscar Giunta (batería) y Hernán Jacinto (teclados). En paralelo, su hijo Julián ---de 17 años--- extiende la dinastía musical de Malosetti ejecutando la batería en Damn merval index, la primera pieza del álbum. “ElectroHope” baja su telón tras un remix de este tema, y de este modo la placa enlaza sus dos extremos y adquiere una topografía circular.
Así, la novena producción de este solista da una vuelta de página dentro de su obra: al ensanchar su canal estético y fagocita diversas direcciones, mientras una contraseña joven se ramifica sobre su brújula.S-Music editó “ElectroHope”, el noveno álbum de Javier Malosetti