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Matías Eisen: El martes 16 en Boris Club

''Me gustaría estar más presente en Argentina''

Por: Norman Flores & fotos de Sofía Esteban - norman@recis.com.ar

Por momentos las palabras suenan ibéricas, el cantito deja de ser gaucho y los diez años que vivió en España muestran sus frutos, aunque él lo niegue. Como bajista tocó con Lito Epumer, fue el director musical de un programa de televisión, y actualmente acompaña a Coti en cada recital. Matías Eisen presenta Puzzle, compuesto por 12 temas con su instrumento como principal referencia. Antes de dar el show, habló con Recis!, y asume con el espíritu aventurero que lo llevó a irse, que quiere darse a conocer en el país para ver qué pasa.

Recis!: ¿Cuándo empezaste a tocar el bajo?

Matías: En el 92, tenía 15 años. El músico de la familia era mi hermano, yo me dedicaba más a la actuación. Él me influenció mucho, me mostraba discos y todo tipo de música. Empecé con el bajo porque teníamos amigos en común que tocaban, me mostraban las cosas que se podían hacer y me gustó. De ahí en más me dediqué a investigar todo lo que tenía que ver con el instrumento.

R!: ¿Tocaste en muchas bandas antes de empezar a trabajar de músico?


M: No recuerdo haber tenido tantos grupos, pero sí estudié bastante. Después de estar tocando dos o tres años, empecé con una banda muy amateur. Pero, al tiempo, ya me veo trabajando, encarando y pensando en vivir del instrumento.

R!: ¿Cuándo te fuiste a España?

M: En el 2002, cuando estaba todo el lío. Pero a mi me iba bien, había venido de tocar en el cuarteto de Lito Epumer, y fui el director de la banda estable de un programa de TV. Fueron dos años intensos, y cuando terminé me fui a Madrid. Tenía 22 años.

R!: ¿Y por qué te fuiste?

M: Porque acá sentía que había hecho bastante. Quería buscar algo nuevo, investigar un poco, nunca se termina el terreno en un lugar. Me daba mucha curiosidad ver qué pasaba en otro lado, que no te conozca nadie, empezar de cero. Tenía ese espíritu de aventura.

R!: ¿Cuándo empezaste a tocar allá?

M: La verdad no tenía ninguna presión para empezar a tocar o que me conozcan. Empecé a los dos o tres meses, a tocar con Coti porque teníamos amigos en común. El comienzo fue muy bonito.

R!: ¿Te gusta tocar para otros?

M: Me encanta. Nunca voy a dejarlo de hacer. Siempre lo siento como una colaboración, como formar parte de algo, compartir una historia. Por más que haga lo mio, siempre me va a gustar tocar para otra gente, sobretodo porque te piden algo que no sabes exactamente. No siempre lo tenés tan claro. Es un proceso de investigación interesante.

R!: ¿Cómo surgió la grabación de Puzzle?

M: Fue una necesidad, siempre hice cosas instrumentales y compuse cosas así, pero estaban guardadas, aparcadas. Era algo que me debía, como estaba involucrado con el rock y el pop tenía necesidad de dejar grabado algo mio y largarlo para que quede. Siempre es bueno registrar lo que uno va a haciendo, porque uno va modificándose, cambia de estilo, se siente más cerca de una cosa u otra. Está bueno.

R!: Las 12 canciones con el bajo como anfitrión y protagonista…

M: Sí, el bajo está muy presente. Pero hay temas en donde tocan otros músicos, no es tan pesado como parece (risas). Además me gustan las colaboraciones que hubo, amigos que tocan muy bien. Quiero que se los escuche. No son canciones muy largas, como en las típicas canciones instrumentales, con muchos solos y cosas que no tienen que ver con la gente que escucha. Traté de que sea algo más cercano.

R!: ¿Cómo llegó a editarse en Japón?

M: Básicamente por el que mezcló el disco, Goh Hotoda. Es un ingeniero de grabación que mezcló a Marcus Miller y a Madona, entre otros. Nos contactamos y la idea fue de él, fue surgiendo. Y me propuso hacer un tema más para que esa edición sea diferente, “Calico Skies” de Paul Mc Carney. Era un tema que ya lo tenía en la cabeza, y justo le llegó momento.

R!: ¿Querés grabar otro disco?

M: Si, la verdad que sí, pero ahora no estoy componiendo mucho. Ya se me ocurrirá algo.
Seguro para finales del año que viene diagramaré otro. Probablemente sea más rápido. Este disco fue hecho en varios años. Lento. Lo disfruté un montón. Terminarlo era dejar de hacerlo, por eso demoré. Además, con las colaboraciones se grabó en todos lados, en Buenos Aires, Madrid, New York. El nuevo me gustaría hacerlo en un estudio y que no me lleve más de una semana.

R!: ¿Y en dónde?

M: No lo tengo claro. Probablemente en Argentina, o en otro lado.

R!: ¿Tenés ganas de quedarte?

M: Tengo ganas de venir más seguido, lo hacía una o dos veces por año, pero tengo ganas de venir más seguido. Volver, venir un par de meses, estar más presente.

R!: ¿Cómo estás viviendo los días en Argentina?

M: Me estresa bastante porque lleva tiempo armar la banda, organizar las cosas. Además, quiero estar con mi familia. Si la cosa va bien quiero hacer una mini gira. Pero voy a planteármelo con más tiempo. Ahora quería hacer sólo la presentación del disco.

R!: ¿Cómo es la banda que te va a acompañar?

M: Silvio Marzolini en teclados, Fabrizio Laborde en fender rhodes, Guillermo Arrom en guitarras, Gustavo Camara en saxo, Carlos Salas en percusión y Marcelo Novati en batería. Todos de alguna manera u otra, están conectados, Guillermo vivió conmigo en Madrid. Son gente que conozco hace mucho. Combinar la música con la amistad siempre está bueno.

R!: ¿Habrá invitados?

M: Sí, Lito, Javier Malosetti, Hernán Jacinto, varios.

R!: ¿Qué expectativas tenés con la fecha?

M: Muchas, tengo ganas de ver qué pasa. Si gusta, si no gusta. Además irán muchos amigos que sé que les va a gustar, pero quiero ver qué pasa. Quiero difundir y que se conozca lo que hago. Además, lo voy a grabar para que quede registro. Me resulta fácil lo de filmar las cosas que voy haciendo, y siempre que toco, trato de grabar algo. Esta vez lo hago con más tiempo y más organizado. Quiero tener un concierto bien grabado, que tenga llegada y difusión.