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Láudano en Canciones: Viernes 7 en Niceto, junto a Jeites

''No somos una banda de género, somos cancionistas que usamos distintos ritmos para curar y alegrar con nuestra música''

Por: Norman Flores (Fotos: Sofía Esteban) - norman@recis.com.ar

Horas antes de su presentación en Niceto, Recis! habló con Florencia Albarracín, voz y acordeón de Láudano en Canciones, sobre el crecimiento de la banda, sus objetivos para este año y la nueva escena emergente que vive el under argentino.

Recis!: ¿Cómo llegaste a la banda?

Florencia: Encontré un aviso en uno de esos portales de búsqueda de artistas. Vi que buscaban cantante para un proyecto de fusión, rock con música latinoamericana, rioplatense. Me interesó porque yo venía componiendo canciones que tenían más o menos ese perfil.

R!: ¿Ya los habías escuchado?

F: Sí, de hecho ya los conocía. Cuando respondí el aviso no decía el nombre de la banda. Me dijeron el nombre de la banda una vez que les mandé el material y que lo escucharon. Cuando vi que era Láudano dije “Buenísimo, me encanta esta banda” .

R!: ¿Qué significa “Láudano”?

F: Es una infusión que se prepara con distintos ingredientes que se usaba antes de que existiera el anestésico. Si una persona estaba con mucho dolor de algo, te daban láudano y te relajaba, dejabas de sentir dolor. Y “Láudano en Canciones” simboliza lo que es el espíritu musical de la banda, no somos una banda de género, somos cancionistas que usamos distintos ritmos. Lo de la infusión, la variedad de ingredientes que se usan para preparar el láudano viene de ahí. Y a la vez, teníamos la intención de curar con las canciones, ayudar al corazón, alegrar. El nombre lo eligió Juan Matías (Tarruella, guitarrista).

R!: ¿Sienten que hay una escena emergente que intenta encontrarse en esa búsqueda de fusionar ritmos?

F: Hay una escena nueva, pero no estaría segura si “hay una escena nueva de bandas así”. Hay una escena nueva en general, hay mucho recambio, muchísimas bandas de rock buenas. Volvieron las orquestas de cumbia, por ejemplo. Están las bandas como las nuestras que están intentando resignificar desde su lugar nuestro lenguaje, nuestra tradición, porque nosotros tenemos una tradición muy rockera. Tenemos astros rockeros, y los que estamos en la ciudad tenemos el peso del tango, del carnaval, de la milonga, del candombe. Sí me parece que hay un grupo de bandas que están tratando de resignificar todos esos elementos. Hay una escena emergente que trasciende a las bandas como las nuestras, porque hay mucho espacio nuevo para un montón de propuestas nuevas.

R!: Por ejemplo, el Konex es un buen escenario para todas esas bandas…

F: Sí, los recitales que se hacen en el Konex suelen tener un perfil de bandas que por ahí están en una búsqueda parecida a la nuestra.

R!: Ahí tocaron por primera vez el año pasado, ¿cómo fue la experiencia?

F: Fue todo muy lindo. A sala llena. Ese día, el primero de noviembre, fue uno de los días que más llovió en 2013. Se venía abajo la ciudad. Cuando estábamos armando la prueba de sonido, nos avisaron que se habían acabado las entradas. Nos pusimos muy contentos, fue un show muy emotivo porque fue la presentación de nuestro hijo. Después de estar tres años y pico tocando juntos, escribiendo canciones juntos, fue un disco que decantó mucho tiempo de laburo, con todo el amor que uno le pone al proyecto.

R!: El disco tiene un poco más de medio año “de vida”, ¿qué comentarios recibieron, están satisfechos?

F: El feedback que tuvimos nos deja muy contentos. Hacer el disco (Agua de río nuevo) fue un laburo muy fuerte. Nos encerramos durante 2 dos meses a laburar un repertorio de 30 canciones que veníamos tocando. De ahí, teníamos que sacar 12 para el disco. Y lo que se ve en el disco, es la punta del iceberg. Debajo hay todo un tiempo de laburo, de maceración, de decantación de las cosas. Lo que queríamos era buscar un sonido, que entre las canciones si bien ya existe un ritmo en cuanto a la letra, también queríamos unificarla a través del sonido.

R!: ¿Por qué eligieron “Agua de río nuevo” como nombre?

F: Esa es una canción que llevé empezada a la banda, Juan Matías me ayudó a terminarla. Elegimos “Agua de río nuevo” porque era nuestro primer disco, porque nos sentimos muy influenciados por el Río de La Plata, ya sea desde los ritmos que entraron a nuestro país a través del río, así como los ritmos que de orillas se comparten. Nuestra orilla comparte ritmos con la orilla que está del otro lado. Hay una canción nuestra que dice “la luna brilla en las dos orillas”, que es un candombe que justamente tiene que ver con eso. El río engloba lo que somos musicalmente. Es un nombre bastante sintético en cuanto a lo que queríamos expresar.

R!: ¿Y ya piensan en la posibilidad de grabar material nuevo?

F: El disco nuevo está desde antes que terminara este (risas). En el momento en el que íbamos grabando decíamos: “Claro y para el próximo disco…”. Pero, por ahora la prioridad sigue siendo presentar Agua de río nuevo. Y seguir en movimiento, de seguir tocando, de seguir trabajando las canciones. Porque el bichito artístico te pide todo el tiempo, en realidad es algo que viene con nosotros. No podemos evitar estar en un ensayo y que uno de los chicos venga y diga “Che tengo esta idea”, dejamos que sea orgánico. Si es así, si surge de esa forma, dejamos que fluya. Hacemos el espacio y podemos estar todo el ensayo tocando eso sin practicar lo que teníamos que practicar. Pero nos gusta que se dé así el proceso.

R!: ¿Cómo se llevan con el tema de ser autogestionados?

F: Nos sirve por la forma en la que funcionamos musicalmente. Es bastante coherente que seamos autogestionados. Todo lo que tiene que ver con lo musical se decide en grupo. Por ejemplo, para elegir los temas del disco hicimos una votación. Teníamos un repertorio de 30 canciones que ya tenían una línea en común. Cada uno votó cuáles eran las 12 que tenían que estar en el disco. Y las 12 que mayor cantidad de votos tuvieron, formaron el disco. La autogestión es super importante. Es necesaria cuando estás dando los primeros pasos en el mundo de la música. Aprendés un montón a cuidar lo tuyo, a defender lo tuyo. Hoy por hoy nos sirve, funcionamos como una cooperativa, cada uno hace algo. Es el reflejo de lo que somos adentro de la sala de ensayo.

R!: La descarga gratuita de discos, o la difusión que se puede hacer por internet, sirve para que bandas como ustedes crezcan. Todavía hay gente que opina que habría que regularizarla, ¿qué opinás al respecto?

F: Yo no regularía la descarga. Me parece que es imposible. La red nos cambió la vida a todos, y a todo nivel. Yo he podido leer libros que acá en Argentina no conseguía, que no se editaban en español, y lo pude leer por internet. Tanto en el arte como en la información, estoy de acuerdo que una persona que esté lejos y quiera descargar música pueda hacerlo. El disco hoy por hoy cumple otra función. Es el objeto artístico. La persona que realmente le gusta, te va a ir a comprar el disco igual. Si a vos te gusta el artista y te gusta lo que hace, sabes que el artista no sólo piensa en el disco y las canciones, sino que empieza en la gráfica, el diseño. Hoy por hoy, el disco es un objeto artístico. Es un objeto casi de culto, pero la gente que lo compra va a seguir comprando. Nosotros gracias a las redes sociales es que nos fuimos haciendo conocidos, más allá del boca a boca que pasa de un show al otro. Nos escribe gente de Córdoba, de Santa Fe, Uruguay. Si no fuera por las redes, las bandas autogestionadas no lo lograríamos. Sólo lo lográs si estás en una discográfica, pero si sos autogestionado, hacer que tu música llegue a todos esos lugares sin una red que te nucleé, es mucho más difícil.

R!: Empezaste a tocar el acordeón después de llegar a la banda, ¿cómo lo incorporaste?

F: Se incorporó solo, no pidió permiso. Cuando entré a la banda, durante un tiempo muy cortito, además de cantante, fui tecladista unos meses. Me gusta el piano porque me da libertad para componer, mucha libertad para laburar ideas. Vos con un piano y un programa de computadora podés escribir todos los arreglos de las canciones. Desde ese lugar lo uso un montón, pero en vivo sé que lo mío es cantar. Un día en unas vacaciones agarré un acordeón, me puse a jugar y me gustó. Cuando volví me compré uno, seguí jugando, y empezamos. Entró naturalmente. Fue orgánico. Encajaba.

R!: Además de los siete músicos que forman la banda, ¿en vivo tienen invitados estables?

F: Sí. Somos siete como formación básica. Teclado, bajo, batería, percusión, guitarra, voz y saxo. Después tenemos trombón que viene a las fechas grandes, según el espacio. Y también, a la charanguista la estamos metiendo cada vez más, nos encanta. Vino a grabar una canción en el disco, y hoy por hoy está tocando casi la mitad del repertorio en vivo. Fue lo que nos pasó con el charango que vino a grabar una canción en el disco y hoy por hoy está tocando casi la mitad del repertorio en vivo.

R!: ¿Qué expectativas tienen para el recital en Niceto, y qué esperan para el 2014?

F: Queremos seguir creciendo, recorrer el país, paso a paso pero lo queremos hacer. Seguir madurando nuestro disco, no trabajándolo en pos de, sino seguir madurándolo. Que fluyan las canciones. Y tenemos todas las expectativas. Queremos conectar con la gente, curar y alegrar con nuestra música.