El domingo la leyenda thrash metal SLAYER se despide del público argentino en el Luna Park - THE OFFSPRING y BAD RELIGION desafían la Macrisis y hacen un show a duo en el LUNA PARK el viernes 25 de Octubre - El sábado 12 de octubre los inoxidables IRON MAIDEN volverán a Velez - El show de BLACK FLAG finalmente fue reprogramado para el sábado 7 de Marzo de 2020 - THE HELLACOPTERS llegará al Teatro Flores el viernes 13 de Marzo de 2020 contacto
Flavio Cianciarulo: Entrevista a Flavio Cianciarulo

Los Cadillacs era una banda muy grande, muchos integrantes, y no está en mí decir el sí o el no, obviamente el haber estado juntos fue una ventana a otras cosas, pero yo vivo mucho el presente, hoy estoy acá y mañana no sé

Por: Gabriel Kirchuk - hippiemoderno@hotmail.com

Me acerco hasta Radio Atomika en San Martín para dialogar un rato con un experimentador de la música, el señor Flavio Cianciarulo, ex Cadillac y actual líder de Flavio Mandinga Project, banda que se presenta el domingo que viene junto a Satélite Kingston y Dulces Diablitos, en el ND Ateneo, en el marco del festival LATE BUENOS AIRES II. También abarcamos otras cuestiones, algunas relacionadas con la Mandinga y otras no tanto…



Recis: Se viene el festival LATE Bs. As. en el ND Ateneo, ¿qué se podrá ver?, ¿qué es lo más te atrajo de la propuesta de tocar en el segundo LATE?


Flavio: Básicamente el poder compartir una fecha tripartita junto a Satélite y Dulces Diablitos, siempre es divertido y alentador, supongo que eso disparará a que hagamos algo juntos en el escenario dada la química y la buena situación de amistad que hay entre las tres bandas. Es algo que nunca habíamos concretado, será una sorpresa. Me parece divertido que haya tres bandas amigas, y que en algún momento de sus carreras se crucen en el escenario. Eso, y también atrae el hecho de los ex que hay en cada banda, Mandinga siempre tiene algo distinto en el repertorio, porque sino me aburro, entonces constantemente hay cosas nuevas, ya sea un tema, o dinámicas diferentes dentro de las canciones


Sacaste un libro, “Rocanrol (canciones sin música)”, contamos un poco sobre eso, ¿qué cosas se pueden encontrar en el libro?, ¿algo parecido a los “antipoemas” y “des-cuentos” que se ven en la página ( www.flaviomandinga.com )?


Tiene algo de eso, pero los que están en la página son inéditos. Principalmente es un compendio de cuentos y otro tipo de textos, todo lo que había recopilado durante un montón de tiempo, y lo encajoné en ese formato que se llama Rocanrol.


¿Y qué vinculación tienen con el rocanrol, los textos, si es qué existe alguna?


Bueno, la palabra a mi me gusta, y la respuesta está en el libro, es un poco tomar la palabra desde lo más generalizado, y no estrictamente en su definición exacta de lo que el rocanrol es. Yo viví en México, y para el mexicano el rocanrol es todo lo que sea eléctrico, y cercano al rock, no solamente el rocanrol de diccionario, tónica dominante y subdominante, sino que es todo, entonces eso me resultaba divertido, tomar un poco de ese brebaje para el libro. No es un libro que hable de rocanrol, es más, a mí el rocanrol nunca me interesó demasiado, pero sí el término usado como lo hacía Mano Negra, o The Clash, “somos una banda de rock and roll”. Me resultaba entretenido ir a la inexactitud de la definición de la palabra, y tomarla desde su lado más abarcativo. Eso es “ Rocanrol” .


Un libro de cuentos…


Sí, es un libro de cuentos, que incluye un disco, un EP con temas instrumentales que sólo se consigue a través de mi página, o sino también por la página de mi webmaster, Vito, que es www.lfcrarezas.com.ar , con él distribuimos de forma exclusiva a los que quieras el libro con el disco, en los quioscos y en las revistas está el libro nada más.


Otro proyecto, el programa de radio “SONIDERO ESPECIAL FM” en Radio Atomika (106.1 FM), ¿qué se puede escuchar allí?


El “Sonidero” es un programa de tres melómanos un poco enfermitos que somos Javier Durante, Facundo San Martín, y yo, con una afinidad en un estilo del rock, pero a la vez muy abiertos, suena de todo. También hablamos de libros, bah decir “hablamos” es muy soberbio, mejor dicho, compartimos. Yo siempre digo que el “Sonidero Fm” es un programa que habla de disquitos y de libritos, no porque sepamos mucho de ellos, sino porque nos gusta simplemente, y te podes encontrar con textos beatnicks, o alguna data corta de escritores, hoy tenemos a Sade por ejemplo para hablar algo de él, y entremedio puede sonar desde hardcore, hasta cumbia, o rocksteady, reggae, salsa, y jazz. Esa es un poco la dinámica que yo siempre le quise dar al programa, que se puedan escuchar diferentes actitudes juveniles, Atahualpa Yupanqui, Coltrane y Dancing Mood, como para mencionar tres números que podríamos programar, es más o menos lo que suena en nuestras casas, y nos gusta, no tengo prejuicios, soy un descocado en cuanto a lo musical. Se podría resumir como el programa que le dice no a los ghettos o a las tribus musicales cerradas, pero hay obviamente hay una base de punk-rock, ska, y reggae que es innegable, porque a los tres nos gusta, y yo le sumo jazz, candombe, etc…


Se juntaron con Los Fabulosos para homenajear a Calamaro con la gran “Parte de Adelante”, ¿satisfecho con el producto final de la canción?, ¿te gustó el disco?


El disco no lo escuché, a mí los compilados no me gustan, los homenajes tampoco me gustan, entonces me preguntarás por que fui, bueno, porque justamente me resultaba divertido juntarme con mis viejos compañeros de ruta a grabar una canción. Me gusta una banda haciendo un cover de otra banda, pero los discos homenaje no, no los entiendo, es decir, cuando yo escucho un disco homenaje, al tercer o cuarto tema me dan ganas de escuchar al artista original, o sea prefiero escuchar a Andrés Calamaro para el caso. No lo escuché, ni me interesa el disco, realmente de verdad, lo único que me interesó fue tocar con mis viejos compañeros, ni siquiera me interesó la plata, porque no la hubo, jaja, fue algo absolutamente no lucrativo. El único hecho que nos movilizó fue el cariño, el estar con mi contrabajo y ver al lado a Fernando Ricciardi en la batería, y a los otros correteando por el estudio.


Volviendo a FLAVIO MANDINGA PROJECT, como dijiste, no te gusta encasillar en estilos, pero¿ podrías describir o resumir el sonido que hacen de alguna forma, ya sea con una denominación común o algo inventado?


Como me gusta juguetear con las palabras, yo digo que hacemos cachengue-dinamita-top-machín, pero es una banda de rock, desde mi lado que entiendo el rock, con muchos elementos de la percusión, con muchos elementos de diversos aires musicales, pero en la puesta en escena es una banda de rock, y cada vez más fue como afianzándose a ello, en un momento tal vez parecía una cosa muy rioplatense, pero yo siempre la pensé como un grupo de rock, con muchos elementos rioplatenses, porteños, de murga, en el primer disco, pero sí o sí de rock, es decir, no me interesaba hacer folclore rioplatense, porque me gustan mucho artistas que hacen eso, pero lo mío sabía que pasaba más por otro lado.


En el segundo disco se puede notar a un DJ, entre otras cosas…


Hay distintos elementos, pero vos vas a ver a hoy en día a La Mandinga en vivo y ves a una banda de rock, tocando fuerte, pero pasas desde una cumbia a mucho ska, y cachivache-sound-machín.


¿Qué es lo que más te anda gustando de lo último que salió en el ámbito local?


Satélite Kingston, que no sería objetivo, porque produje el disco, pero tratando de ser lo más objetivo posible, si bien estuve dentro del proyecto, porque me tocó la suerte de ser el productor artístico del disco, aunque no hubiera sido el productor, me hubiera encantado de la misma manera. Me gusta mucho también Caligaris, que es una banda cordobesa que me parece increíble, con una identidad y un multimestizaje circense punkrockero con mucho cuartetazo, que me fascina. Me gusta mucho la música tropical vinculada al rock, y viceversa, y ellos lo tienen; sin duda creo que son de las mejores bandas de país, desde mi humilde ranking personal.


En tus 20 años en la música anduviste por muchos estilos, ska reggae, rock, jazz, murga, entre otros, ¿qué campos crees que te faltaron pisar y tendrías ganas de hacerlo?


Creo que todo eso lo podría poner bajo un mismo concepto, soy un músico de rock esencialmente, he disparado, coqueteado y pisado, a veces más lejos, a veces más cerca, a veces más acertadamente, otras desacertadamente, soy muy inquieto y muy veleta, no en sentido especulativo y frío, sino en el sentido de seguir mis propios caprichos. Con Mandinga ya estoy grande, soy un veterano pop, y me gusta rockear, quiero seguir rockeando…


Pero es muy distinto a “Viejo, sólo y peludo” o “Calaveralma trío”


Sí, son muy distintos porque esos discos estaban en el contexto de que yo era un Cadillac cuando los hice, los Cadillacs existían, eran mi espacio y mi foro de rockear, entonces podía hacer un disco en mi casa sumamente intimista y en cuatro canales, pero cuando ya no estaban los Cadillacs, quiero seguir rockeando. De hecho nunca toqué esos discos en un escenario. Mandinga ahora es mi sol, es mi foro donde hoy yo puedo expresar mis ganas de rockear que tengo, que necesito, y que me divierte.


En cuanto a las giras y a los shows, ¿qué cosas cambiaron?, ¿qué diferencias sentís entre cuando tocabas con los Cadillacs, y cuando girás ahora con La Mandinga ?


Mucho menos dinero, principalmente, jaja… Estoy muy feliz, me divierte mucho, es todo más artesanal, más chiquito, eso me excita, me refresca, me rejuvenece, que buena falta me hace, le veo todos lados positivos.


Pero siempre tenés la necesidad de estar en un grupo…


Sí, evidentemente se ve que tengo la necesidad, porque es lo que me sale, y lo que creo que puedo hacer, y me niego a trabajar en Construcciones SRL ( mirando al cartel de publicidad que tenemos en frente ), si lo tuviera que hacer por mi familia, lo haría sin ningún problema.


Lo que me gusta de Mandinga es que es algo que está verde, hay que moldearlo “on the road”, y eso me gusta hacer justamente, salir a tocar y hacerse en el escenario, de esa manera aprendí a tocar el bajo, después de grande fui a aprender con Malosetti, ya de viejo, y me encantaba estudiar y ver, pero aprendí tocando, y eso es lo que estoy tratando de re-aprender.



Tus hijos y la música, ¿cómo se llevan?, ¿hay influencia?

Sí, más que nada con Astor, con él toco seguido, y tenemos un proyecto que se llama Misterio, está por salir, es rock garagero en su más absoluta expresión, lo insólito es que Astor tiene ocho años y toca la batería como si tuviera esa edad, no está bien que yo lo diga porque soy el padre, pero es así.


Pero, ¿los ves en el mismo camino, ya los ves en la música?


Qué sé yo, hoy Astor tiene ocho años y toca en misterio conmigo, y si mañana me dice “Papá, quiero trabajar en Construcciones SRL”, no le pondré ningún impedimento… hoy me acompaña, porque somos una familia en la que la música está todo el día, o en un disco, o en una guitarra, o en un bombo de murga, o en lo que sea, siempre está sonando en el aire, eso ellos lo perciben, los estimula, y responden.


Siempre tus letras estuvieron muy arraigadas a las tierras latinas, ¿cómo ves a Latinoamérica en este momento, tanto política, social, como culturalmente hablando?


Siempre soy malo para los análisis políticos periodísticos inmediatos, pero pienso que es un continente castigado, con un montón de cosas muy terribles, y otras cosas muy lindas, muy sabrosas, muy ricas, me encanta la cultura latina, su música, sus tambores, su folclore, en cada país, y su rock. Me parece un continente fascinante, y de hecho, cualquier gringo sensible se acerca y queda maravillado, esté en Perú, esté en Chile, en Argentina, o en Venezuela, en Colombia, o Cuba, donde sea.


¿Crees en esa “unión” actual?


No entiendo mucho lo de las uniones, creo que los seres humanos somos muy egoístas y existe gente buena que se une, pero la generalidad no somos tan buenos, y no nos unimos lo suficiente que deberíamos, yo soy uno de los “malos” que no se une lo suficiente. Pero le encuentro ese sabor, ese fango que hay, y definitivamente somos privilegiados de ser latinoaméricanos.


Por último, la obvia, para no ser menos… ¿Se puede soñar con una vuelta?


No pertenece a mi esa respuesta, los Cadillacs era una banda muy grande, muchos integrantes, y no está en mí decir el sí o el no, obviamente el haber estado juntos fue una ventana a otras cosas, pero yo vivo mucho el presente, hoy estoy acá y mañana no sé. Hoy estoy acá haciendo radio, mañana me levanto y me voy a ensayar con Mandinga, ése es el presente, lo otro es una posibilidad que está, como también no está, está en el medio de todo. Me queda mucho por luchar con mis proyectos, con la banda, con Misterio, el programa, el librito que salió, el que estoy haciendo. Si pasa, buenísimo, y no pasa, la vida sigue.