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Los Tipitos: Entrevista: Walter Piancioli de Los Tipitos

Tocamos un rock sofisticado

Por: Lucas Laviana Solanet - cronicas@recis.com.ar

La banda maplatense presentará su último disco “Tan Real” en el Teatro Ópera el 11 y 12 de abril. Uno de sus líderes adelantó algunas cosas y recordó la época del under.

Con buen humor y gran expectativa por el show que se viene en el Ópera, el tecladista, guitarrista y cantante de “Los Tipitos”, Walter Pancioli, recibió a Recis en las oficinas de Pop Art, en una entrevista que él calificó como “una charla de bar”. A pesar del intenso trabajo en todo 2007, que incluyó la grabación de su último disco “Tan Real”, y la preparación a principios de este año para los recitales del 11 y 12 de abril en el teatro sobre la calle Corrientes, “Willy” –en su círculo personal- se mostró tranquilo y con ganas de tocar ya mismo. Tras 15 años de arduo trabajo en la calle, colectivos y bares de todo el país, relató el difícil camino que transitó el grupo que forma junto al guitarrista Raúl Rufino, el bajista Federico Bugallo y el baterista Pablo Tévez, antes de pegar el salto. Hasta recordó el viejo nombre de la banda: “Los Penes Erectos”, el cual reconoció que promete demasiado y a veces no hay tanta voluntad como para mantener esa ofrenda en pie.



Recis: ¿Este es su mejor momento profesional?


Walter: Me parece que en un punto sí, en cuanto técnica, organización del show e incluso planeamiento previo. Tuvimos la oportunidad de ensayar más que nunca y además disfrutar de las vacaciones antes de arrancar con los preparativos. Está todo súper resuelto, cosa que otras veces no pasó. Por ejemplo en el show del Luna Park, el día anterior estaba buscando la ropa para interpretar y actuar el tema “Master of the Universe” (canción del músico argentino, radicado en España, Sergio Makaroff). Son esas cosas extramusicales que a veces quedan para el último minuto. Ahora en las cuestiones técnicas también nos sentimos mucho más relajados y estamos ensayando con nuestros plomos los cambios de guitarras y demás. Por ahí viene mucho más aceitada la cosa.


¿Cómo van a encarar la presentación del disco “Tan Real” en el Ópera? ¿Esperamos alguna sorpresa, invitados?


Esta vuelta son todas canciones, osea, no hay copas -un segmento que suelen hacer en los recitales, en donde hacen música con solo acariciar diferentes copas llenas de agua-, y no vamos a tocar “Master of the Universe”. No hay demasiado cambio estructural en el escenario y eso aliviana mucho esas cosas que están fuera de lo estrictamente musical. Sólo va a haber una parte acústica, los cuatro con guitarras acústicas, donde vamos a hacer un popurri de temas viejísimos, que dura como nueve minutos. Le va a gustar a la vieja ola de fanáticos, van a estar encantados. Además tenemos ganas de incluir un combo de temas de los ochenta que hacíamos hace un tiempo, como bis, al final. Vamos a estudiarlo. Hay mucho bis, son como treinta y pico de temas, un recital largo pero efectivo, uno atrás del otro. Vamos a tocar las 14 canciones del disco, con algunos invitados que estuvieron en la grabación. El “Negro” Carlos García López –guitarrista que tocó en bandas de Charly García y Miguel Mateos- está confirmado y estamos viendo si viene Claudio (O'Connor – ex cantante de Malón-) que no lo podemos encontrar. Javier (Malosetti) –reconocido bajista de Spinetta y Lito Vitale, entre otros- no puede porque está en España y Lebón (David) –tocó en Pappo's Blues, Pescado Rabioso y Seru Girán- tampoco porque tiene compromisos en Mendoza.


¿León Gieco puede llegar a aparecer?


No, no lo intentamos esta vez. El tema que hicimos con León (“Solo Figuras”) no lo incluimos en la lista por lo que no está pensado que venga. Aparte tampoco teníamos ganas de tanto invitado, sino algo más rápido. Algo más “tipito”, más personal. Queríamos que estén los del disco por la presentación en sí. Tweety (González) –productor artístico de “Tan Real”-, que tocó algunos teclados en la grabación, tampoco sabemos si va a poder estar. Por lo menos el “Negro” viene seguro, que es uno de los puntos fuertes. En “Te Vas” casi todas las guitarras que están grabadas son las que tocó él, al menos las que se escuchan en el disco, porque hay otras de Raúl y mías que creo que no están.


Bromista como siempre, Walter se mofó de la decisión compartida que ahora tienen “Los Tipitos” a la hora de grabar un disco. Sus guitarras se esfumaron en la mezcla de uno de los temas del disco, a partir de la autonomía disminuida que existe cuando se trabaja con un productor artístico. La banda lo acepta de buena manera y se acopla a las leyes del juego en la primera del rock nacional: “Tweety es un groso. Tiene muy claras algunas cosas que vos en el momento vacilás y decís ¿Vos estás seguro? Nos pasó en un momento que él pensó que no necesitábamos un asistente de batería. El Bolsa González siempre hizo la producción de las baterías y el primer día de grabación no estaba y hubo como un contratiempo, un traspié. Nosotros nos pusimos nerviosos y decíamos ¿Cómo no está el Bolsa? Y el Tweety nos aclaró: muchachos quédense tranquilos, yo grabé 87 discos ¿Cómo no van a confiar en mí? Y le dijimos, casi al borde de la risa, sí, tenés razón, pero que venga el Bolsa.


¿Todavía quedan algunas inseguridades?


En la grabación siempre queríamos asegurarnos ciertas cosas que te hacen sentir tranquilo. A veces con un productor tenés que amoldarte a su forma de laburar y a su ritmo. Fue muy distinto que con Guyot (Pablo) y con Toth (Alfredo) – producción artística de “Armando Camaleón”-.


¿Hace cuánto les parecía tan lejano una realidad como ésta? Porque a partir de “Armando Camaleón” vino una escalada vertiginosa de la banda.


Tocamos tanto los fines de semana, en el interior, que se nos pasa todo como que no nos damos cuenta. No lo vivimos como vértigo. Sí vivimos que nos llenamos de compromisos, que eso esta bueno también, pero toda la vida fue así. Cuando tocábamos en la calle -en la peatonal de Villa Gesell- hacíamos dos funciones por noche, de estar ahí con frío o calor, pasar la gorra, y hacer un dinero para vivir. No era joda tampoco. Venimos acostumbrados a esa vorágine. Nos dimos cuenta de esta realidad cuando empezaron a sonar los temas de Armando en los medios. Viajábamos al interior y la gente nos estaba esperando en un clima de ebullición que te sorprende. Pero no era nada que no habíamos vivido en la calle, donde también pasaba un poco eso, más en temporada, que la gente está como más loca. Tocamos, ensayamos, estamos ocupados. Cuando te ocupás no te preocupás.


¿Por esta realidad auspiciosa de la banda apunta la caracterización “Tan Real”?


Sí, me parece que “Tan Real” era un disco donde había que confirmar alguna cosa. Mucha gente nos preguntaba antes de grabar si sentíamos presión a la hora de componer, de hacer el hit, de mantener el nivel de Armando. Pero no fue así porque estábamos muy ocupados, tocando en todos lados, componiendo los temas y grabando los demos. El afán de traer canciones todos los días es tan grande que no te ponés a decir “esta es más hitera y esta no”. Escribís la letra, le ponés la música para tocarla en la sala al otro día y después escuchás qué salió. La composición fue toda muy vertiginosa.



 

Los Tipitos avanzan con decisión, con convicción. La “convicción del demente”, afirma Walter, citando a su compañero de banda Federico Bugallo. “Willy” atribuye este presente a ese ímpetu de unos tipos que querían ser más que cuatro tipitos tocando en la calle por dos mangos.


¿Qué sentimiento quieren revelar en la letra del tema que lleva el nombre del disco, “Tan Real”, cuando ustedes dicen: “Fue como un sueño la ronda, los veranos; Fuimos los dueños, fuimos la decisión”?


Walter: Apunta a que vemos esta realidad concreta a partir de las decisiones que los cuatro venimos tomando desde hace 15 años. La decisión es lo que te lleva a hacer las cosas sea como sea. Como lo de ir a España, que fuimos pagándonos el pasaje, a caer ahí, de prepo, con alguna cosa preparada, pero vas a ver en realidad qué puede suceder. Es como cuando íbamos a Gesell sin el permiso de la municipalidad para tocar en la calle. Viajábamos con la decisión de que nos íbamos a quedar y alquilábamos una casa. Después te puede salir bien o mal, pero me parece que a eso se refiere la letra. “Tan Real” se hizo medio así, con una decisión clara de que se iba a grabar sí o sí. Estaba prensado hacerlo con Guyot y Toth, pero no podían por otros laburos que tenían en ese momento, y en vez de quedarnos ahí, dijimos bueno, vamos a buscar un productor, y ahí salió la idea del Tweety. Lo llamamos, estaba libre, y se hizo el disco igual. Lo del Ópera lo mismo. El año pasado no había teatro disponible, por eso se atrasó tanto la presentación del disco, pero no cambiamos la decisión de hacerlo en un teatro.


Ser una banda grande ofrece la chance de llegar a los oídos de muchos, que una gran cantidad de gente escuche qué es lo que tenés para decir, y “Los Tipitos” tomaron la oportunidad. Casi como un manifiesto, la banda le habló a los fanáticos históricos.


En la letra de “Tan Real” dicen: “Somos los mismos, no somos los clonados” ¿Es un llamado a esos fieles que estuvieron desde el principio, en una aclaración de que ustedes no cambiaron?


Sí, yo lo entiendo así.


¿Siguen manteniendo la relación con esos seguidores?


Walter: Con algunos sí. Hay muchos chicos de la vieja época que ahora tienen banda, siempre hubo músicos en la ronda. Hay muchos grupos que nos traen demos, como “Resumen porteño” o “Aves Juglares”, que tocan muy bien. Hay muchos allegados de esa época con los que seguimos manteniendo contacto. Con algunos quedó una amistad muy cercana, con otros no tanto.


¿Existe una facción de fanáticos que con el crecimiento de la banda se ofendió, con el argumento de que cuando un banda crece “se vende”?


Eso le pasa a todos. Tengo dos anécdotas. Una de Toti, de “Jóvenes Pordioseros”, con quien compartimos un festival, que nos preguntó “¿A ustedes les pasa que los fans se les ofeden porque salen en la radio, en la tele?”. Yo le dije, sí Toti, a nosotros nos pasa, y nos contestó: “yo pensé que nos pasaba a nosotros solos, y encima les explico, mira, tenemos que trabajar, tenemos que comer”. Después, tengo otra historia, viendo el Antologhy de Los Beatles. Hay una parte en donde aparece una fan, llorando en The Cavern -el histórico pub de Liverpool-, diciendo: “ya no son más nuestros, son los número uno en Londres, es una pérdida terrible, sentimos que nos abandonaron”. Así que si le pasó a Los Beatles, le va a pasar a todo el mundo.


¿Qué estilo tocan “Los Tipitos”? ¿Rock, Pop o un estilo más de “canción”? Los Premios Gardel los galardonó como mejor album pop 2007 por “Tan Real”, y recibieron la misma condecoración en 2006 por “Tipito Rex”. Pero en 2004 Clarín los premió como revelación de rock por “Armando Camaleón”. Y entonces ¿En que quedamos? Recis le preguntó a Walter para sacarnos la duda y casi que ni él mismo sabe exactamente.


¿En que género musical se clasifican? ¿Puede ser que sea un rock “fogonero”?


Es muy loco eso, que ahora somos pop, yo me sorprendo. Para mí estamos más cerca del rock que del pop, pero entiendo que hay una línea que es muy sutil. Son cosas que escapan a uno. Antes nos decían que éramos rock barrial, que no tiene nada que ver. El rock fogonero creo que nos encaja bien. Una amiga, vieja fan de la banda, me dijo una vez “yo creía que hacían un rock sofisticado y resulta que ahora son pop”. Me gustaba eso de rock sofisticado, creo que tocamos algo así, aunque fogonero también, porque tiene algo de hippie.


¿Cuánto tuvo que ver León Gieco con el presente de Los Tipitos?


Walter: León hizo el primer disco y eso fue un paso que nosotros no sabíamos como dar, que no estaba en nuestras cabezas. Eso más que una decisión, fue una invitación de León. La decisión estuvo en venir a Buenos Aires. Vinimos a tocar a Capital por los 20 años del golpe en Plaza Lavalle e iba a tocar León. Habíamos hablado y quedamos en encontrarnos ahí. Él no nos conocía, entonces fuimos con Raúl y le dijimos “Hola León, somos Los Tipitos” y él se sorprendió de lo petisos que éramos y dijo “Ja, Los Tipitos, y se empezó a reír”. Nosotros vivíamos en Mar del Plata y León nos dijo que nos teníamos que venir a vivir a Buenos Aires de inmediato porque iba a poner un estudio y sacar un sello discográfico, por lo que el disco se tenía que grabar ese año. Entonces nos quedamos con Raúl una semana más, conseguimos un camión, y Fede –bajista- y Pablo –baterista- se volvieron. Después llamamos a los chicos y les dijimos que junten las casas porque nos mudábamos a Buenos Aires. Nos instalamos en una fábrica de Floresta que consiguió mi viejo, un lugar que más o menos podíamos pagar y entrábamos nosotros y los equipos. Ahí grabamos con León, él fue el motor. Hubo un gran salto que nos hizo entender lo que era hacer un disco, tenerlo en la mano para vendérselo al público. Acto seguido hicimos una gira, donde empezamos a vender el material mano en mano, como después repetimos en la calle más adelante.


¿Se extraña la época en donde tocaban todos los martes los acústicos y copaban la peatonal de Gesell? ¿Hechan de menos el under?


Los martes sí los extrañamos, que era una prolongación de los recitales en la peatonal. De hecho tenemos siempre pensado hacerlo de nuevo, no se cuando. Este año por ahí nos lo permita, porque ya grabamos. Siempre nos gustó esta cosa de “concert”, sentados, el público también sentado, tomándose una cervecita, todo más relajado. Ahí no te apura nadie y la puesta en escena no es tan importante.


Cuando se acuerdan de la fábrica y ahora ven donde están ¿Qué ejercicio mental hacen ustedes en su interior? ¿Uno pierde esa onda de barrio en la vorágine del crecimiento?


Lo que te cambia es que trabajás con las herramientas que siempre quisiste tener. Entonces vos decís, no quiero volver a lo otro porque está mejor esta viola que la que tenía. Cuando das esos pasos, tenés que ir evolucionando de alguna manera. Ahora tengo la oportunidad de tener un estudio chiquitito en casa, cuando antes hacía todo en el teclado. Ahora que entiendo un poco más, lo ves al técnico y decís: “¡Ah, haces eso con el ecualizador!” Y vas aprendiendo, que te da la oportunidad de crecer.


¿Pensaron en el algún momento en dejar la música cuando las cosas no salían de la mejor manera?


Nunca pensamos en abandonar la música cuando estábamos en el under. Siempre el plan fue dando resultado, eran pasitos chiquitos pero sobre terreno seguro. Nos agarró el 2001 haciendo “Cocrouchis” -tercer disco de la banda-. Podríamos haber quedado en la lona como todos los argentinos pero viendo la proyección de nuestro trabajo hoy, creo que tomamos las decisiones correctas.


¿Cómo hacían ustedes para seguir manteniendo esa pasión?


Seguíamos componiendo. No teníamos trabajo más allá de la música. Laburábamos en los colectivos, tocábamos a la gorra en los bondis.


¿Cómo recordás esos años antes de pegar el salto?


Nuestra generación de bandas, como “Estelares”, “Ella es tan cargosa”, “Calegaris”, “La Mancha de Rolando” o “Miranda”, sin ser “Miranda”, porque ellos vienen laburando desde hace mucho, son bandas a las que nos costó nuestro buenos 12, 15 años en llegar adonde estamos. Tanto tiempo de una banda a la sombra, hay que pelarse, no es fácil.


¿Qué le dicen a las bandas under que generalmente piensan sólo en crecer más que en la propia música?


Que te puede tocar como el caso de “Airbag”, que tocan bárbaro, pero tuvieron el ojete de pegarla con su primer disco, o el caso nuestro, que remamos un camino muy largo, arduo, en un medio competitivo, donde nosotros ni siquiera veíamos la posibilidad de empezar a competir. El Leitmotiv era subsistir, seguir estando, no caer.


Aunque reconoció que a veces se confunde placer con trabajo, Walter se muestra apasionado por hacer música. “Los Tipitos” pasaron de fijar el objetivo en permanecer tocando como sea, a llenar el Luna Park y el teatro Gran Rex. Los espera un Ópera que promete ser un nuevo triunfo, por lo “Tan Real” que es el éxito de su nuevo disco.


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Mini Ping Pong Musical


1) Disco de Los Tipitos


Cocrouchis


2) Temas de Los Tipitos


El Pasillo Mágico, De este lado de la noche y Silencio


3) Banda argentina


Seru Girán


4) Solista argentino


Luis Alberto Spinetta


5) Banda del exterior


Los Beatles


6) Solista del exterior


Paul McCartney


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